Por: Hernán Peláez Restrepo

“Falsedad”

La falsedad es común en nuestro mundo y el fútbol no podía ser la excepción. El mal llamado comité ejecutivo del Independiente Santa Fe es tan falso en sus procedimientos que es capaz de engañar a quien verdaderamente está poniendo el billete este año.

Su presidente, un señor de apellido Farfán, al igual que Pedro, quien negó a Cristo tres veces, también negó durante tres meses contactos con Bolillo Gómez.

Partiendo de ahí, de esa falta de entereza, Santa Fe decidió cambiar a su orientador. Por supuesto que está en pleno derecho, más cuando el señor Hugo Prieto, con alguna experiencia futbolera, y asesorado y empujado por el señor Bellini, viudo del poder, pero negociante en extremo, propuso traer gran cantidad de jugadores para inflar una ilusión. Pagaron una fortuna y los empresarios cobraron sus comisiones.

Bolillo Gómez, gran motivador, especialista en armar buenos esquemas defensivos, no debe prometer trabajo, no, porque para eso le pagan a las personas que realizan cualquier oficio. Gómez debe superar la campaña de Pecoso Castro, que quedo reflejada en presencia en cuadrangulares. Gómez debe al menos superar los puntos que consiguió su antecesor, 38. Gómez tiene una meta clara y es ganar el título. Nada de procesos ni cosas parecidas. A ganar, maestro, y si no, espero que haya firmado el mejor contrato de su vida, siquiera a tres años, para que quienes lo contrataron, al menos tengan que sacudir el bolsillo si deciden falsearlo como hicieron con Castro. Bolillo tiene una meta y espero que pueda cumplirla.

No sé si vendrá otra multa a Pimentel, pero la estúpida decisión del árbitro Roldán, perjudicó con claridad al Chicó. Si Ruiz y Roldán no sirven, entonces ¿quién pitará este domingo? Con esas millonarias multas a Pimentel, podrían traer dos árbitros de la Eurocopa.

El juez Roldán tenía que haber pitado en el momento que el delantero arrancó su carrera hacia el arco, pero si lo dejó arrancar, correr un par de metros, tenía que dejar concluir la jugada.

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