Por: José Roberto Acosta

Falso optimismo fiscal

Omite el ministro que el hueco presupuestal de $12,5 billones ya existía cuando el barril de petróleo WTI cotizaba en los US$100, recién elegido nuevamente el presidente Santos, por ello no cabe decir que el nuevo hueco de $9 billones está cubierto, como también es falso afirmar que el dolor fiscal sólo se verá en el año 2016, pues ya este año los despidos en empresas petroleras y sus contratistas auguran una masacre laboral.

Y tampoco es cierto que, como el precio del dólar ha subido, eso suaviza la caída en el valor y volumen de las exportaciones petroleras, pues se tendría que tener en cuenta que, con esa misma mentira, la deuda pública en dólares se ha encarecido en $20 billones.

Entonces, si por renta petrolera se recibirán $9 billones menos, si la devaluación genera carga de endeudamiento de $20 billones adicionales a las finanzas públicas y la frenada en seco de la actividad petrolera afectará el crecimiento económico, mermando el recaudo de impuestos por ciclo económico en un valor que se estima en $1,2 billones, según el Plan Financiero 2015, ¿de dónde se sacarán los $30,2 billones de semejante descuadre?

Ante este desesperado panorama se abre paso la cacareada Reforma Tributaria Estructural, que cada quien dibujará como le dé la gana; también está la posibilidad de más endeudamiento de Ecopetrol, cuyos recursos se le exprimen a pesar de su naciente anemia financiera, junto con la posibilidad de privatizar una porción adicional de la empresa, así como de otros activos estratégicos de la Nación.

Pero el falso optimismo es la estrategia gubernamental en un año de elecciones regionales, ocultando el deterioro de las regalías. Es la estrategia de mantener las mayorías políticas a partir de prebendas económicas y burocráticas, y no cohesionándolas a partir de un ideal político. Una estrategia insostenible, como el nuevo Plan de Desarrollo, que pareciera ignorar en sus supuestos los acá descritos y ser sólo un sartal de promesas difíciles de cumplir.

Está bien ser optimista, pero no mentiroso, por eso llaman la atención las declaraciones del ministro de Hacienda del pasado 24 de enero en entrevista con , donde afirma respecto a la caída de la rentas petroleras que: “Este año nos quita cerca de $9 billones, de los cuales $4,5 billones los cubrimos con la reforma tributaria de diciembre pasado, y los otros $4,5 billones van a ser más déficit…”. Qué mentira.

 

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