Por: Mario Fernando Prado

¿Falso positivo?

Como un zapato hizo quedar el Presidente Santos a su ministro de Defensa quien denunció el descubrimiento de un complot para asesinar al presidente Uribe y de contera al fiscal General de la Nación, por parte de la columna móvil Teófilo Forero, militante activa de la narcoguerrila de las Farc.

Pues no bastó sino que los turistas de La Habana dijeran que eso no era así y que se trataba de un refrito para que de manera sospechosamente obediente, el mandatario de los colombianos le echara tierra al asunto y lo engavetara de inmediato.

O sea, Santos les creyó más a sus jefes de debate —Timochenko y cía.— que a su propio mindefensa y a la inteligencia nacional. De hecho, el ministro no ha vuelto a decir palabra y todo se quedó en un episodio más del tapen tapen reeleccionista.

Y no era para menos. De haberse ahondado en el tema del atentado frustrado, la bandera de la paz como estandarte continuista habría pasado de estar a media asta a revolcarse en el fango de las contradicciones y no habría servido para apuntalar el vehemente deseo de estar cuatro años más en el poder como pretende ahora el candidato de la mermelada y la vaselina.

Este episodio no deja de ser una burla a la opinión pública y una desautorización a Juan Carlos Pinzón que hartas ganas debe tener de irse pues su formación militar heredada de sus mayores no comulga con semejantes maquiaveladas de su jefe al que le debe guardar la espalda y tragarse decenas de sapos todos los días.

¿Fue entonces un falso positivo o la única manera de no entorpecer la estrategia reeleccionista? Queda claro que lo segundo y aunque se quiera ocultar tan gravísima denuncia, estas cosas irán sumando en el termómetro de la desconfianza nacional.

Pero como hay que conquistar la reelección a toda costa, qué importa que todo un ministro de Defensa haga semejante oso, quede como un tenis y aquí no ha pasado nada.

PD: Execrable el atentado contra el periodista Diego Gómez, director del Canal Universitario de la Universidad del Valle y quien se debate entre la vida y la muerte. ¿Por qué le propinaron cinco balazos?
 

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Mario Fernando Prado

¿Más de lo mismo?

“Martillo”, íntegro e integral

Buenaventura a la deriva

El papel de Angelino

Una agroindustria en peligro