Por: Yohir Akerman

Falsos positivos

El pasado viernes 11 de enero a las nueve de la noche dos hombres motorizados intentaron asesinar a Alfamir Castillo Bermúdez. Dos disparos en contra del carro en el que se movilizaba sentenciaban las amenazas que ella y su abogado, Germán Romero, han recibido por denunciar constantemente a los oficiales que asesinaron a su hijo.

Darbey Mosquera Castillo recibió dos disparos de proyectil el 7 de febrero de 2008 en la vereda La Java, a manos de miembros del Ejército Nacional.

El cuerpo de Darbey, hijo de la señora Alfamir Castillo Bermúdez, apareció después en una fosa común usando un uniforme camuflado con botas pantaneras, y fue presentado como “guerrillero muerto en combate”.

Darbey era un niño con su vida por delante, no un guerrillero, y su madre ha empeñado sus días para que ese horrible homicidio no quede en la impunidad. Por eso mismo, han intentado acabar con su vida como claramente lo había denunciado el pasado 13 de septiembre en la diligencia en contra del general Mario Montoya. (Ver Audiencia de Sometimiento JEP).

Pero todo parece indicar que, a pesar de los valientes intentos de Alfamir, algunas cosas seguirán en la impunidad en el delito de su hijo, y me explico por qué.

El asesinato de Darbey ocurrió a manos del Batallón de Contraguerrillas No. 57 “Mártires de Puerres”, perteneciente a la Octava Brigada del Ejército. El comandante de la Octava Brigada era el, en ese entonces, coronel Emiro José Barrios Jiménez y el segundo al mando era el coronel Jorge Enrique Navarrete Jadeth. (Ver Declaración de testigo Juan Carlos Arenas).

Desconociendo las múltiples advertencias de Human Rights Watch y sin importar que en abril de 2015 la Fiscalía General de la Nación radicó una solicitud para que investigara formalmente a estos militares activos por los mencionados hechos, ambos oficiales fueron ascendidos a generales mayores del Ejército.

Es más, el 12 de abril de 2017, el general Barrios Jiménez fue nombrado agregado de la defensa de Colombia en Chile, mientras que el 21 de diciembre de 2018 el presidente Iván Duque nombró al general Navarrete Jadeth en la jefatura del Estado Mayor.

Pues bien, la Fiscalía investiga el rol de Barrios Jiménez en varios casos de falsos positivos durante su comandancia de la Octava Brigada del Ejército. Por su parte, la misma entidad ha abierto una investigación penal en contra de Navarrete Jadeth por homicidios cometidos por la Octava Brigada, así como por su presunta cooperación con grupos paramilitares.

Así como se oye.

Tal y como lo reportó W Radio el 6 de enero de 2015, el exjefe del frente Mártires del Valle de Upar de las Autodefensas Unidas de Colombia Adolfo Enrique Guevara Cantillo, alias 101, denunció que el general Navarrete hizo parte de la nómina de las Auc y trabajaba para ellos. (Oír Minuto 01:29).

Peor aún, para justificar el asesinato de Darbey Mosquera Castillo y presentarlo como un criminal, se crearon documentos de inteligencia falsos en la Octava Brigada y hasta una supuesta acta de pago de recompensa de dos millones de pesos a un supuesto informante llamado Reinaldo Marín Patiño para justificar la “inteligencia” que llevó a la baja de los sujetos pertenecientes a las bandas criminales al servicio del narcotráfico. (Ver Acta de Pago).

Dentro del expediente que tiene la Fiscalía de Derechos Humanos que lleva este caso, existe una evidencia que demostró que esa acta fue fabricada por la Octava Brigada y que la información es falsa, pero una cosa sí es cierta y son las firmas de los entonces comandantes Navarrete y Barrios. (Ver Firmas).

Para rematar, también hay una declaración del supuesto beneficiario de la plata, el señor Reinaldo Marín Patiño, que confirma lo que establece el peritaje y es que él nunca les entregó información a las autoridades, que la firma en el acta no es suya y que ni siquiera conoce a nadie del Ejército. (Ver Declaración y Peritaje).

Macabro.

Después del miserable y cobarde atentado perpetrado en la Escuela General Santander por la despreciable guerrilla del Eln, es un momento para declarar el apoyo total a la Policía Nacional y en general a nuestras Fuerzas Armadas. Total.

Pero no por eso se deben olvidar otras víctimas de este conflicto como son Darbey Mosquera Castillo, su madre Alfamir Castillo Bermúdez a quien intentaron asesinar hace una semana y miles de otros que han perdido su vida desgraciadamente en este conflicto que ojalá Colombia termine de superar pronto. Mis oraciones y mi solidaridad para todas las víctimas y sus familias. Para todas.

@yohirakerman

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