Por: Hernán Peláez Restrepo

Faltaron goles

Los beneficios del Torneo Fox resultaron abundantes. En primer lugar es preciso y justo destacar la respuesta del público bogotano. Más de 170.000 espectadores durante el desarrollo del evento precisan la necesidad del aficionado por “consumir” fútbol. La gente va y paga, a sabiendas de observar equipos en plena remodelación y evolución, porque ese fue el caso de Millonarios, que comenzó mal, con juego apático y desabrido y terminó siendo superior a Santa Fe en el segundo tiempo, pues los cardenales no lograron arrimarse sino una sola vez, por Carmelo, mientras los azules sufrían por la inefectividad de jugadores como Roberto Ovelar, cuya voluntad y entrega no se pueden poner en duda, aunque su oficio de goleador no lo demuestre.
Otro gran beneficio para los cuatro técnicos es palpable. Ya podrán hacer reflexiones sobre quiénes ofrecen liderazgo dentro del campo y ante todo claridad para jugar.
Nacional resultó el más flojo y juvenil de los participantes. Juan Pablo Ramírez, Lucumí y un zaguero central, Hernández, los más aplaudidos. Sin embargo, en su portería, Paulo Autuori tiene muchas dudas. Los tres que utilizó resultaron parejos en su trabajo. El equipo verde está biche y armarlo de nuevo es tarea bravísima.
América se distrajo, luchó con el cuento del diablo en su escudo. Soy de la idea de mantenerlo, porque fue, es y será su símbolo, como su uniforme rojo. Pecoso Castro al menos “descubrió” a la pareja de zagueros centrales, formada por Marlon Torres y el argentino Segovia. Del medio hacia adelante no exhibió claridad, porque si la intención era aprovechar al venezolano como delantero en punta, este no estuvo, ni sus compañeros lo aprovecharon.
Santa Fe lució un esquema ya conocido, aunque Johan Arango le otorgó algunas pinceladas de juego vistoso. Reemplazar a Gordillo, de bajo perfil aunque de alto rendimiento, es misión para Sanguinetti. En líneas generales en varios partidos lució como el grupo con más sentido de juego colectivo. Se “durmió” en el choque con Millonarios en la definición del título.
Para los embajadores, ganar es bueno, sin que necesariamente disimule pasajes de juego improductivo. Es evidente que Pérez en la derecha, Jaramillo y Salazar (en un lugar muy distinto al que lo enviaba Russo) son conclusiones importantes.
Antiguamente se armaban en Colombia temporadas internacionales con equipos del exterior y nombre. Todo evoluciona y cambia. Ahora se pueden organizar torneos como este de Fox y los asistentes van, al igual que los técnicos, en busca de soluciones e ilusiones.

 

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