Por: Uriel Ortiz Soto
Comunidad y desarrollo

 Fedecafé, comprometido con proyectos productivos del fique

Llegó la hora del fique para hacer frente a los empaques de polietileno, polipropileno y todo lo que sea plástico en general.

El municipio de Aranzazu (Caldas) es ejemplo ante el país y el mundo, puesto que ha iniciado un taller de investigación y producción de derivados del fique: empaques, bolsos, maletines, artesanías, confecciones, entre otras líneas, todos biodegradables y amigables con el medio ambiente. No existe otra fibra diferente al fique que pueda superar su capacidad de biodegradación.

El visitante o comerciante de productos del fique que ingrese a esta factoría la primera impresión que percibe es la de preservar y conservar el medio ambiente con todos sus productos a base de la fibra.

Esperamos que el señor presidente de la República, doctor Iván Duque, acoja también el cultivo de fique como una de las soluciones y alternativas a los graves problemas sociales que se están presentando en el país con la población desplazada y reinsertada, y como cultivo de diversificación cafetera dados los bajos precios del grano.

El cultivo del fique se da en todas las regiones del país, es resistente a todo tipo de climas, los costos son muy económicos, se siembra a partir de los colinos y, después del trasplante, su producción, ayudada con un poco de fertilizantes, se da a partir de los 18 meses, además es planta perenne que no requiere de resiembras.

Con la absoluta seguridad de que la comercialización de los productos derivados del fique, como empaques, artesanías e insumos, está en línea con los productos de primera necesidad para hacer frente a los empaques plásticos y así contribuir a la preservación y conservación del medio ambiente y sus especies.

Hay que advertir que tan providencial cultivo, sus productos y subproductos biodegradables están subutilizados en un 80%, sus derivados son todo un emporio de riqueza, nuestros campesinos cafeteros y demás cultivadores no los han sabido utilizar.

Llegó la hora del fique: no debemos desperdiciar esta oportunidad para generar una serie de empleos directos e indirectos de los cuales estamos tan necesitados, especialmente para beneficio de la población desplazada, reinsertada y como programa de diversificación en zonas cafeteras.

Con el cultivo del fique, su industrialización y derivados se presta una buena colaboración para hacer frente al uso de los empaques plásticos, que es un grito universal para la preservación y conservación del medio ambiente y de cientos de especies que están desapareciendo por el uso de este material.

El rechazo y prohibición de los empaques plásticos es política nacional e internacional, con graves sanciones punitivas para quienes la desobedezcan; afortunadamente Colombia es uno de los países más privilegiados frente a esta problemática puesto que tiene el recurso del fique, del cual se saca la fibra de la cabuya para fabricar empaques, artesanías y confecciones en todos sus tamaños y modalidades.

El fique ya no es la planta de antaño, de la cual se extraía únicamente la fibra de cabuya; las investigaciones que se han adelantado sobre sus derivados nos indican que los residuos que quedan de la penca, como el bagazo y los líquidos, tienen un valor industrial y comercial bastante importante, puesto que son materia prima para la producción de abonos, útiles de tocador, licores, entre otras factorías.

En reciente conversación sobre el tema del cultivo, industrialización y comercialización del proyecto productivo del fique, el señor gerente general de la Federación Nacional de Cafeteros, doctor Roberto Vélez, se mostró muy interesado en que este proyecto salga adelante y ofreció toda su colaboración para que, a nivel de gremio cafetero, se adopte como programa de diversificación.

Nuestros caficultores son muy conocedores de las bondades de este cultivo que estuvo rezagado por mucho tiempo debido al auge de los empaques de polietileno y polipropileno. Ahora, con la prohibición de usarlos, le llegó al fique su oportunidad para que sea en las mismas regiones cafeteras que se elaboren los empaques con la fibra de la cabuya, derivada de la penca del fique.

Desde que se realizó en Aranzazu el foro “Llegó la hora del fique”, el 22 de julio del 2017 en la Casa de la Cultura Teatro Peláez, con asistencia de 400 campesinos y personalidades de diferentes ministerios, empezó a crearse conciencia entre los caficultores de la región. Muchos ya lo están adoptando como cultivo de diversificación, con el fin de paliar las crisis que con frecuencia se presenta por los bajos precios del grano.

El proyecto productivo del fique viene desarrollándose en forma muy positiva en el taller que se abrió en Aranzazu, con la misión-visión de posicionarlo como instrumento de investigación y diversificación cafetera, para generar cientos de empleos tanto directos como indirectos.

Como en Aranzazu se vienen celebrando las fiestas de la cabuya desde el año de 1963 —últimamente cada dos años—, la industria de las artesanías, confecciones y bordados en fique tiene un buen posicionamiento tanto en los mercados internos como externos.

Por tal motivo, Artesanías de Colombia y el SENA están adelantando cursos de capacitación en el manejo de maquinaria para 50 operarias, todas madres cabeza de familia.

Hay que destacar que con el cultivo del fique se pueden generar varias empresas del siguiente orden:

1. Cultivadores de la penca del fique.

2. Extracción de la fibra del fique, o sea la cabuya.

3. Elaboración de los empaques, bolsos, mochilas y maletines en fique.

4. Elaboración de artesanías en fique.

5. Confecciones y bordados en fique.

6. Producción de abonos con los residuos sólidos del fique.

7. Preparación de los líquidos residuales de la extracción del fique.

8. Utilización de los residuos del fique.

9. Comercialización de los productos en general.

Los esperamos en Aranzazu (Caldas) para tener el gusto de atender sus pedidos y escuchar sus inquietudes.

[email protected]

 

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