Fedepalma y el reportaje sobre Las Pavas

Hemos leído con suma atención el reportaje publicado en el diario El Espectador el domingo anterior, titulado “Las Pavas, crónica de un desalojo”, en el cual se relata el drama de familias desplazadas en el municipio de El Peñón, Bolívar.

Sobre el particular, permítanos precisar que Fedepalma viene procurando que el conflicto de tierras que se expone se resuelva en derecho en los estrados judiciales, dándole la razón a quien la tenga, sin vulnerar el legítimo derecho a la defensa.

En cuanto a algunas de las aseveraciones que se formulan, vale la pena aclarar que los señores Eduardo y José Domingo Dávila no tienen ninguna vinculación con el Grupo Daabon de Santa Marta.

Sobre las denuncias que hace el escrito en comento, no estamos de acuerdo con “ideologizar” el conflicto que se ha venido suscitando a raíz de la compra de los predios Peñaloza, Si Dios Quiere y Las Pavas, ubicados en el corregimiento Buenos Aires del municipio El Peñón, en el departamento del Bolívar, por parte del consorcio El Labrador S.A., cuyos socios son C.I. Tequendama y Aportes San Isidro.

De otra parte, no compartimos la apreciación del autor, Alfredo Molano, frente a las Alianzas Productivas, las cuales no duda en identificar como Ley del Embudo: “El aceite para las empresas, el bagazo para los campesinos”. Al respecto, disponemos de información objetiva y contundente que desmiente esta visión sesgada sobre la vinculación de pequeños productores a la agroindustria de la palma de aceite en Colombia.

En efecto, en los últimos diez años se han vinculado al sector palmero, mediante el esquema de alianzas productivas, más de cinco mil productores agrupados en 109 asociaciones, las cuales han sembrado cerca de 60 mil hectáreas, lo que equivale a más de la cuarta parte del área total sembrada en el país en la última década. Estos y otros elementos destacan el balance positivo que han tenido las Alianzas Estratégicas en la inclusión de pequeños productores organizados.

Asimismo, ponemos a disposición del autor toda la documentación con que cuenta Fedepalma para aclarar estas situaciones que se vienen presentando con ocasión de los nuevos desarrollos de palma de aceite en la Isla de Papayal y otras regiones del país.

Finalmente, consideramos que la palma ha demostrado ser una opción real que genera, desde regiones estratégicas, el impulso que la sociedad colombiana estaba necesitando.

 Jens Mesa Dishington. Presidente ejecutivo, Fedepalma. Bogotá.

Envíe sus cartas a [email protected].

Buscar columnista