Por: Aura Lucía Mera

Felipe, el hermoso

El primer Felipe llegó de papaya al trono porque la reina era Juana La Loca que, loca de amor, lo hizo partícipe de su reinado.

Mujeriego, promiscuo, indiferente, le clavó seis hijos a Juana, y no decía ni pío cuando su propio padre la mandaba a encerrar. Nunca le perdonaron a Juana su “indiferencia religiosa”. Ni en su lecho de muerte en la prisión de Tordesillas, donde la enclaustraron más por política que por demencia, quiso recibir el confesor. Este Felipe murió súbitamente a los 28 años. Se dice que lo envenenó su suegro...

Felipe II, El Prudente, melancólico, neurótico, severo, se hizo construir El Escorial y fue el primero en bajar al “Pudridero” donde irían a parar los restos de todos los monarcas. Nada simpático, menos mal era obseso, por las artes y la expansión del Reino.

Felipe III, El Piadoso, ni fu ni fa. Muere de fiebres y erisipela.

Felipe IV, libidinoso y corrupto, hizo de las suyas: muere también de fiebre...

Felipe V, El Animoso, nieto del Rey Sol, Primer Borbón en subir al Trono de España. Ya en pleno siglo XVIII. Se termina el reinado hegemónico de los austrias...

Felipe VI, también Hermoso, llega por “abdicación” con Letizia, querida por unos, envidiada por otros, y sus dos infantas. Leonor, ya princesa de Asturias, y Sofía....

La Monarquía se resiste a llegar a su fin. Monarquía de papel que tuvo su sentido a la muerte del dictador Franco, después de años de represión, muerte y terror. Precisamente la Guerra Civil empieza para impedir que se consolide la República Española. Visto así, Juan Carlos tuvo su razón de ser. Transición sin más violencia y muerte.

España se rige actualmente por la Constitución, la misma, básicamente, que provocó la Guerra. Y se llegó el momento para millones de españoles de terminar esta farsa de príncipes, infantas, plebeyas y nobles, que se chupan buena parte del presupuesto y a la hora de la verdad solo sirven para alimentar las páginas del Hola...

Ojalá este sea el reinado del Felipe El Breve y España no siga alcahueteando cacerías de elefantes, amantes, hijos no reconocidos, enriquecimientos ilícitos y otras perlas que se tapan como aquello de los gatos. España es ya un país que se merece una República sin disfraces monárquicos.

La España que soñaron Ortega y Gasset, Marañón, Unamuno, Miguel Hernández, Federico García Lorca, Valle Inclán. Una España unida. Republicana. Sin aspiraciones separatistas de Cataluña ni las Vascongadas. ¿Será una utopía? ¿Por qué no?

 

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