Por: Dora Glottman

¡Feliz “brexmas”, señora Lock!

Cuando llegó a oídos de Laura Lock la noticia de que la Cámara de los Comunes en Reino Unido adelantaría las elecciones generales para el 12 de diciembre, la funcionaria pública se agarró la cabeza con ambas manos, cerró los ojos y exhaló agotada. Su problema no es si ganan los conservadores del partido del primer ministro, Boris Johnson, o los opositores laboristas liderados por Jeremy Corbyn. Ella no puede opinar sobre política, pero no por eso deja de ser tal vez la persona más angustiada por la decisión del Parlamento.

Laura es la directora general adjunta de la administración electoral en ese país. Es la doliente de las elecciones, que desde todo punto de vista representan un desgaste para los británicos. En mi opinión, los comicios dos semanas antes de Navidad son en realidad un referendo. En vez de cumplir con el brexit, como estaba previsto para el día de Halloween, la salida del bloque europeo se aplazó tres meses más y mientras tanto disfrazaron de elecciones un referendo. Si gana Boris Johnson, el triunfo es para quienes apoyan una salida de la Unión Europea como la acordó el mandatario con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. Si salen favorecidos los laboristas, convocarían a un referendo para replantear de nuevo la pregunta de si salir de la Unión Europea o no. Ambos escenarios dan oxígeno a la saga del brexit y le suman capítulos a esta novela insufrible.

Volviendo a la señora Lock, una mujer joven, con enormes crespos rubios, ojos claros y mirada amable, lo primero que hizo al recibir la noticia fue emitir un dramático comunicado. “Organizar los segundos comicios atemporales en menos de nueve meses no será tarea fácil”, dijo la funcionaria recordando la elección del 24 de julio tras la renuncia de Theresa May y la decembrina, que tiene como excusa volver a echar las cartas a ver si una nueva mano cambia la composición del Parlamento y resuelven de una vez por todas si el brexit va o no va.

El panorama que pinta Lock es gravísimo. Si bien ya se habían dado unas elecciones en diciembre hace casi 100 años, esta vez las zonas pobladas son más extensas y el clima más extremo. La mayoría de los lugares de votación tradicionales, como colegios y centros comunitarios, están reservados hace meses para fiestas navideñas, por lo que las elecciones se harán en garajes, bares y hasta en carpas al aire libre. Después está el factor clima; al frío de mediados de diciembre súmele que oscurece a las cuatro de la tarde. Otra preocupación es que algunos de los más de 46 millones de electores inscritos están en zonas remotas que requieren que miembros del servicio postal desafíen nieve, lluvia y viento para garantizar su derecho al voto.

Los británicos, que en medio de la adversidad nunca pierden su sentido del humor, se inventaron el término “brexhaustion”. Una combinación de las palabras brexit y exhaustion, que significa agotamiento. Laura no es la única que está exhausta. Encuestas recientes indican que un 40 % de los adultos británicos dice que el tema los estresa, un 20 % asegura que les genera ansiedad y un 10 % lo culpa de su insomnio. Expertos en salud mental sugieren no oír noticias al respecto, por eso Sky News diseñó un nuevo canal informativo libre de brexit. Lastimosamente para la señora Lock, a ella le toca estar informada. Para británicos como ella nació una nueva expresión: “brexmas”, es decir, una Navidad donde tampoco se hablará de otra cosa. ¡Feliz brexmas, señora Lock!, desde aquí nuestra solidaridad con usted y sus compatriotas. ¡Qué cansancio!

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2019-11-02T00:00:09-05:00

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2019-11-02T00:59:55-05:00

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