Por: Mauricio Botero Caicedo

Fidel: ¿jefe de la oposición?

Fidel Castro, pontifice máximo del comunismo continental, es hoy en día el jefe de la oposición en Cuba.

¿Por qué el barbudo ha dado un giro de 180 grados? En Cuba no funcionaba nada: ni la agricultura, ni la industria, ni el comercio, ni la burocracia. Lo único que funcionaba era el sector turístico en manos de inversionistas y operadores extranjeros. Cuba llevaba desde la Revolución en 1959 hasta inicios de los noventa mendigando apoyo de la Unión Soviética, y de Venezuela desde la llegada de Chávez hasta nuestros días. Al desplomarse la Unión Soviética y hundirse Venezuela en el caos político y económico, el cambio inexorable de modelo en la isla conllevaba el acercamiento con Estados Unidos y el comienzo del fin del embargo comercial. Fidel, en el vértice de su senectud, no entiende ni puede aceptar esta trasformación. Su paso a la oposición era inevitable.

El segundo factor que explica la conversión de Fidel en jefe de la oposición es el estreñimiento mental crónico que aqueja al octogenario líder. El estreñimiento mental es parecido al físico, con la enorme diferencia de que, en vez de alimentos bajos en fibra, lo que produce esta condición es la lectura ideológica baja en contenido. Un sondeo sobre los hábitos intelectuales de las personas afectadas por estreñimiento mental a menudo revela una sobredosis de lectura de textos del más recalcitrante marxismo leninismo, acompañados de sandeces como los escritos sobre la “teoría de la liberación”. Como afirmaba Nicolás Gómez Dávila: “Entre los horrores del comunismo hay que contar el no tener más lectura que la prosa del escritor de izquierda”.

Todo parece indicar que Fidel Castro padece de disfunción severa mental (SMD). Esta lastimosa condición le impide al líder cubano excretar ideas anacrónicas acumuladas a través de 55 años de mando ininterrumpido. Por esta razón Fidel no ha entendido que, según reciente encuesta, sólo el 19% de los cubanos está satisfecho con el modelo político y económico. Fidel ha sido incapaz de aceptar los cambios iniciados por su hermano Raúl y de manera permanente y sistemática critica las trasformaciones que se gestan en la isla. Fidel, como sentenciaba Voltaire sobre los Borbones, “ni aprende, ni olvida”.

Sobra decir que, en caso de firmarse en Colombia la paz, muy posiblemente los altos mandos del narcoterrorismo van a ingresar a la vida civil con marcados síntomas de estreñimiento mental. No va a ser fácil que se deshagan de tanta hez ideológica: sandeces irrelevantes y obsoletas que han acumulado durante 50 años en la selva. Lectura rica en los clásicos del pensamiento liberal como Smith, Burke, Marshall, Popper y Hayek muy posiblemente los pueda ayudar.

Apostilla 1: Repugnante la masacre de 11 militares en una emboscada de los narcoterroristas de las Farc, quienes tratan de excusar el asesinato argumentando que fue enfrentamiento y minimizándolo pidiendo que se use cabeza fría.

Apostilla 2: Con envidiable precisión Daniel Samper Ospina (Semana, abril 12/15) describe el “Partido de Fútbol por la Paz”: “El mamertismo criollo dedujo que lo que faltaba para que las Farc abandonaran la barbarie era organizar un picado futbolístico con glorias y semiglorias del pasado... Y al final uno comparaba la figura de Maradona con una banda como las Farc, representante de una izquierda obsoleta, embadurnada de cocaína, dada a la violencia y carente de futuro. Al igual que la guerrilla”.

Buscar columnista

Últimas Columnas de Mauricio Botero Caicedo

La misma perra con distinta guasca

En torno al modelo económico

Interrogando en vez de entrevistando

Por qué voy a votar por Duque y Marta Lucía

Y picaron el anzuelo…