Por: Santiago Villa

Las finanzas de Carlos Castaño IV

Entrevista inédita al ex agente del CTI que investigó las finanzas de Carlos Castaño. Cuarta parte: Andrés Pastrana y la fiscalía de Luis Camilo Osorio.

Esta es la cuarta entrega de cinco de una entrevista que realicé en un país europeo al ex agente del CTI que investigó las finanzas de Carlos Castaño.

SANTIAGO VILLA: ¿Usted llegó a conocer que antes de la llegada de Uribe a la presidencia hubiera presidentes que hubieran sido cómplices o se hubieran hecho los de la vista gorda con este problema?

EX-AGENTE CUERPO TÉCNICO INVESTIGATIVO: Pues hombre, Pastrana… Yo no tuve nada así conocimiento de Pastrana. En unas labores de inteligencia que yo participé, que fue una pequeña infiltración que se hizo en infiltración electrónica. Yo no sé si vos sabés qué es infiltración electrónica. Es que sabemos que va a haber una reunión y ponemos lo que nosotros llamamos “live [no se entiende segunda palabra en inglés]” donde vamos a escuchar la información que van a hablar. En una infiltración electrónica que hicimos a alguien de poder, narcotráfico, que tenía que ver mucho con los paramilitares, manifiesta que habían conseguido un favor del gobierno, del gobierno Pastrana, y era que iban a colocar a alguien de mucho poder en la justicia que les iba a ayudar mucho, y que ese favor se los iba a hacer Pastrana. ¿Y a través de Pastrana quedó quién? Luis Camilo Osorio.

Y en esa reunión, que fue una reunión pesada, de narcos, y eran narcos que apoyaban el paramilitarismo y después vinieron a ser paramilitares, decían, conseguimos un favor del gobierno y vamos a tener a alguien en la rama judicial que nos va a ayudar mucho. Ya que sea el doctor Luis Camilo o no… pero, pues, fue el que más les ayudó y fue el que vino después de Pastrana. Fue un favor que le hicieron supuestamente a la mafia.

Cuando nosotros supimos que en la terna estaba Luis Camilo, no me acuerdo cuáles eran los otros dos, yo dije: ojalá ese señor no quede porque ese está en el caso de las finanzas de Carlos Castaño y fue el que promovió una marcha en contra de, yo no me acuerdo qué fue, pero creo que fue en contra de un procedimiento que se hizo. Creo que fueron los allanamientos de Montería, o antecitos de los allanamientos, porque se había allanado Fonpazcor, que era la Fundación de Paz de Córdoba y todo eso, que estaba manejada por los paracos. Y precisamente ese fue el que quedó.

SANTIAGO VILLA: ¿Usted por qué tuvo que salir el país?

EX-AGENTE CTI: Yo tuve que salir del país porque me intentaron matar la última vez en Medellín, después de que estaba haciendo una labor de inteligencia. Estaba investigando unas desapariciones que estaba haciendo la Sijín de Medellín para los paramilitares.

Yo estaba investigando todo eso, estaba haciendo la conexión con lo que ya teníamos del proceso de finanzas de Carlos Castaño, aunque en ese momento ya estaba muerto el proceso, y me intentaron matar ese día. Un día antes de ir a Bogotá. Y pues gracias a Dios me escapé.

SANTIAGO VILLA: ¿Cuándo se frenó la investigación sobre las finanzas de Carlos Castaño? ¿En qué fecha?

EX-AGENTE CTI: Eso fue en el 2001 o en el 2002, fue cuando la mandaron para Medellín y la apagaron. Fue como a mediados del 2002.

Después de que se cogió a Jesús Emilio Pereira Rivera fue que el proceso fue mandado a Medellín y ahí quedó.

SANTIAGO VILLA: ¿Me podría describir en la Fiscalía cómo se fueron cerrando las puertas a este tipo de investigaciones? ¿Con qué tipo de herramientas se amedrentaba a los fiscales, cómo cambió el ambiente en la Fiscalía? Tratar de decirme de una forma también humana cómo fue el proceso que se dio desde que Osorio fue nombrado Fiscal General. En minucias y si puede darme ejemplos. ¿Cómo era el ambiente en la Fiscalía y quiénes murieron?

EX-AGENTE CTI: El ambiente en la Fiscalía fue el siguiente: Usted estaba investigando cualquier cosa que tuviera que ver con los paramilitares y la mafia de Medellín, especialmente, y los procesos llegaban al fiscal, uno pedía las órdenes de captura, pedía allanamientos, el fiscal le decía sí, espere un momento, y después empezaba a decirle, no hombre, no hay bases, cuando uno sabía ya que había bases jurídicas suficientes para hacer una captura, había bases jurídicas para practicar allanamientos.

Y otras veces el fiscal procedía y ordenaba los allanamientos, y resultaba declarado insubsistente o resultaba que le trasladaban el proceso. Se lo quitaban a él y se lo daban a otro fiscal, y el otro fiscal lo precluía o lo demoraba. No aprobaba las órdenes de captura, no aprobaba los allanamientos.

Empezaba uno a sufrir por el puesto, porque yo vivía del sueldo. Yo escasamente tuve un Renault 4 y fue el único que conseguí trabajando en la Fiscalía, y después me tocó venderlo porque se me dañó y no tuve plata para arreglarlo. Vivía con el sueldo, entonces ya empezaba el temor: me van a echar por lo que estoy haciendo. Y uno tenía que luchar con ese temor todos los días. Hasta que uno decía: no, voy a darle de frente así muera o lo que pase, pero tengo familia. Y empezaba un conflicto interno. Uno sabía que estaba en juego el trabajo, estaba en juego la familia, estaba en juego la vida.

Uno sabía que uno no podía pelear contra un muro de acero, porque si uno hacía bien e iba hasta el final, llegaba hasta el fiscal y el fiscal precluía. O si el fiscal trabajaba el proceso, resultaba quitado el fiscal y daba otro fiscal que no iba a hacer nada. Empezaron a surgir informaciones, porque nosotros teníamos un buen equipo y una buena fuente de información en diferentes áreas, en diferentes lugares. Teníamos, digámoslo así, fuentes confiables dentro de la mafia, dentro de los paramilitares, que nos daban información. Y por ejemplo una de las informaciones son (sic): van a echar a dos del CTI y después los van a matar, y van a echar a un fiscal y después lo van a matar. Resultó que echaron a un fiscal.

El doctor Castiblanco, no me acuerdo el nombre de él, y a los dos meses lo mataron. Y ahí echaron dos investigadores del CTI y nos tocó decirles, hermanos, ustedes estaban relacionados con el mismo proceso con el que estaba el señor Castiblanco, salgan del país porque los van a matar. Y después un escolta muy amigo de nosotros, que confía mucho en nosotros, nos dice, hombre, el Fiscal General los está investigando, les está haciendo inteligencia. Tengan mucho cuidado. Y por esos días fue que me intentaron matar en Medellín. No me echaron, sino que me intentaron matar de una vez. Esa fue la quinta vez que me intentaron dar pero esa vez sí estuvo demasiado cerca, y ahí fue cuando yo tomé la decisión de que me tocaba salir del país, y me tocó renunciar y salir.

(Continúa la próxima semana. Siguiente y última entrega: los Estados Unidos)

Twitter: @santiagovillach

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