Por: Rafael Orduz

Fronteras con once países: sin aprovechar

POLÍTICA PÚBLICA SIN PRESUPUESTO no es política. Tal parece suceder con la de fronteras. Contamos, por nuestra posición geográfica, con un tesoro incalculable cuyas oportunidades de desarrollo no aprovechamos.

Si se pregunta con qué países limita Colombia, la respuesta apunta a Venezuela, Brasil, Ecuador, Perú y Panamá, amén de las costas con el Atlántico y el Pacífico. Pocos saben que limitamos con once países. Además de los mencionados, Colombia tiene fronteras con Haití, República Dominicana, Jamaica, Honduras, Nicaragua  y Costa Rica. Se desconoce que el 45% del territorio colombiano está constituido por áreas marino-costeras.

Decimos que Colombia cuenta con una privilegiada situación estratégica, pero actuamos con visión mediterránea, montañera. Los proyectos de infraestructura, por ejemplo, se basan en diagnósticos de demanda que, desde luego, favorecen la conectividad vial entre los centros del interior. No existe la visión del país en el concierto internacional a partir de una concepción integral de las fronteras.

La discusión sobre tales temas suele provenir de representantes de las regiones limítrofes, por lo general con visión local y no de país y, con frecuencia, asociada a situaciones de emergencia.

De cara a países como Venezuela, Colombia es el eslabón hacia el Pacífico. Contamos con una amplia plataforma hacia los mercados asiáticos. Nuestro país es el vínculo entre el Caribe y América del Sur. Colombia comparte un vasto acceso al “pulmón del mundo”, la cuenca del Amazonas.

Quien conozca Puerto Carreño y su equivalente venezolano a orillas del Orinoco (Puerto Ayacucho, capital del estado de Amazonas) apreciará la impresionante diferencia de infraestructura entre uno y otro en materia de conectividad vial con el interior del respectivo país y entre el buen aeropuerto venezolano amazónico en contraste con el precario local. (Chile y Argentina resolvieron, en el marco de Mercosur, generar alternativas de conectividad vial que les permiten hoy comunicarse, por ejemplo, por excelente vía en medio del norteño desierto de Atacama y los formidables Andes, superando el cuello de botella de la antigua vía Mendoza-Santiago. Así, Antofagasta y el norte chileno, y con ellos el Asia, se colocan cerca de Brasil y viceversa).

¿Leticia y Puerto Nariño a cargo del acceso al pulmón del mundo? ¿Qué proyectos estratégicos apuntan al aprovechamiento inteligente del Amazonas preservando sus características biodiversas?

El diagnóstico de nuestras fronteras está documentado con gran diligencia en el Plan de Desarrollo 2011-14 por parte de funcionarios competentes. No obstante, el tema no está aún anclado en la agenda pública (¿las pruebas Saber preguntan acerca de nuestras fronteras?). Dentro del plan plurianual de inversiones del cuatrienio, el rubro “políticas de desarrollo fronterizo” recibe una asignación de $8.100 millones en total… Una pena, dada la importancia estratégica de Colombia y sus fronteras.

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