Por: Luis Carlos Vélez

¡Ganamos!

Independientemente del resultado contra Uruguay, nuestra selección Colombia ganó, y ganó bien. Gracias al desempeño y profesionalismo del equipo por fin pudimos ver un país unido y al mismo tiempo ganador.

Ese grupo de trabajadores jóvenes incansables nos enseñó que como nación somos más fuertes si dejamos atrás los antipáticos regionalismos. Si nos concentramos en ser colombianos, antes de ser paisas, costeños, caleños o cachacos. Atrás, gracias a Dios, quedaron los días de la llamada rosca paisa, costeña o caleña que tanto daño nos hace en diferentes malitos.

Este equipo, en tan sólo meses, nos demostró que somos más fuertes cuando estamos unidos y buscamos un mismo objetivo. Cuando entendemos que hay cosas más grandes que nuestras propias individualidades y cuando trabajamos por cuidar la espalda de todos. Cuando entendemos que la antropofagia, que tanto nos gusta a los colombianos, y en especial a los periodistas, no es más que una fórmula mezquina que sólo deja perdedores.

Son pocas veces en que amanece en Colombia y en las calles se ven tantas caras de alegría. Son escasas las oportunidades en que se pasan las noches en vela porque el corazón no para de latir con fuerza en anticipo a la emoción del evento cuando despunte el sol. Y esto se lo debemos a esta selección que nos hizo creer nuevamente en que si nos lo proponemos podemos conquistar objetivos de escala mundial. Que si lo soñamos y lo trabajamos estamos a la altura de cualquiera de nuestros competidores y que los años de complejos e inferioridades están atrás.

Gracias mi selección Colombia por tanto. Gracias por renovar ese sentimiento nacional que nos hace respirar profundo y contener las lágrimas al cantar el himno nacional. Gracias porque estos días de Mundial acá en Brasil me llenaron de historias para contarles a mis hijos, que aunque no han nacido, sé que vibrarán cuando les cuente que en la cancha del Maracaná canté el himno nacional con orgullo, esperanza y mucho amor.

Ahora nos vamos a Fortaleza contra Brasil. Con todo.

 

 

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