Por: Hernán Peláez Restrepo

Ganar afuera

O es muy difícil ganar por fuera de casa, o los técnicos diseñan equipos que arriesgan poco y se conforman con un punto, que por supuesto es mejor que perder. Pero una de las pobrezas visuales de la eliminatoria suramericana en estas dos últimas jornadas es la aceptación tácita de no poder llegar al arco contrario.

Se puede especular, como lo hizo la selección en el primer tiempo del juego en Quito, para pignorar las opciones de gol en sólo 45 minutos, los finales. Se jugó un poco al error del contrario, aunque no se contaba con el error arbitral de Baldasi, al no sancionar una falta a Dayro Moreno, quien ingresó para aprovechar su velocidad y facilidad de maniobra, lo cual fue un acierto de Pinto.

Sin embargo, surge la pregunta lógica: ¿por qué no se  intentó con Dayro o al menos con decisión de ataque desde el comienzo? Por supuesto que Ecuador no fue claro en la definición ni pesó Guerrón como se temía.

En el primer tiempo, tuvimos un solo remate al arco de Cevallos, lo cual es poco, así se diga que para ganar basta acertar en un tiro libre o en un cabezazo a la salida de un tiro de esquina.

El temor a perder, el afán a defender a ultranza, lo cual se comprobó fácilmente al ver los gestos de Pinto, quien a dos manos pedía presión sobre el contrario y no descomponer para nada la figura de cuatro zagueros y cuatro volantes. Claro que los equipos se arman de atrás para adelante.

Se puede reorganizar tocando la pelota hacia atrás o a los costados, siempre y cuando no se renuncie a atacar. Una de las virtudes reconocidas en la selección de Maturana era cumplir con ese tipo de juego, buscando siempre Valderrama el momento y el pase preciso para alguno de los delanteros. En eso es poco el aporte de Macnelly y Giovanny Hernández.

Marchar invictos, ocupar un buen lugar es saludable y por supuesto no haber encontrado el verdadero equipo a través de estas fechas, es de mucho mayor valor. Pero a punta de empates, la cuestión preocupa, porque perder uno o dos partidos es encontrarnos con una realidad difícil. Ganar afuera, parece un imposible, al menos para nosotros.

Buscar columnista

Últimas Columnas de Hernán Peláez Restrepo