Por: Iván Mejía Álvarez

Ganar y punto

Como si este país no tuviera suficientes motivos para la polémica y los odios, como si la detestable campaña reeleccionista no fuera suficiente, como si el antagonismo político y el odio visceral que durante años y años ha esgrimido esta paupérrima sociedad colombiana, ahora resulta que es necesario enfrentar a la costa con el centro del país, a costeños contra cachacos, por cuenta de la sede de la selección de Colombia.

La dirigencia no le ha parado bolas al tema y lo ha dejado metido en el congelador, ojalá por el resto de la eliminatoria. Es un tema sin sentido, es buscar el ahogado río arriba, es vender el sofá cuando se encuentra a la mujer con otro.

Barranquilla y Bogotá, ninguna de las dos ciudades, garantiza resultados. Tanto en la capital del Atlántico como en la capital del país, la selección ha ganado y perdido, han jugado buenos y malos partidos.

Si Barranquilla fuera la panacea que algunos con ocultos intereses pretenden hacerle creer al país, el Júnior sería campeón y campeón y campeón. Y el listado dice que Júnior en Barranquilla, con su calor, su fiesta permanente, su jolgorio, su alegría, han ganado poco para tanta afición y tanta ventaja deportiva de la que ahora esgrimen los defensores de la causa. Ah, Júnior está peleando el descenso.

En Barranquilla se consiguieron tres clasificaciones, con Valderrama, Rincón, Leonel, Asprilla y Valencia, entre otros. Con esa nómina la selección clasificaba en Barranquilla, Tunja, Montería, Bogotá o donde sea.

Si Bogotá fuera la última maravilla, con adaptación a la altura, Santa Fe no tendría 33 años sin saber lo que es un título y Millos 20 años en la misma situación. La altura no juega, el calor tampoco.

Es mejor olvidarse del temita. Bogotá seguirá siendo la sede de esta eliminatoria. La Confederación no le va a permitir el cambio de localía a Colombia, existen unos contratos que no se pueden romper y el tema aparte de ser de manejo periodístico no tiene acogida alguna entre la dirigencia.

A Lara se la van a poner clara: es Bogotá y tiene que manejarse de acuerdo con una decisión tomada y que Bedoya y su gente van a respetar. Lo que tiene que preocuparse es en conseguir que el equipo haga goles, juegue bien, tenga poder ofensivo, se sienta cómodo jugando de local en Bogotá y gane.

Lara y la junta directiva de la selección, Yepes-Bedoya-Calero-Vargas-Perea y el próximo que llegue de los de antes, tienen que hacer goles y ganar si quieren clasificar, eso es todo.

En Bogotá y en Barranquilla esa generación ha sido eliminada de los últimos dos mundiales, no lo olviden.

86447

2008-10-27T23:00:00-05:00

column

2008-10-27T23:00:00-05:00

none

Ganar y punto

13

2685

2698

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Iván Mejía Álvarez

Última columna

Zurdos

Júnior

Vergüenza total

Definiciones