Gazapo en aviso

Soy asiduo seguidor de la gazapera de don Sófocles, pero siento que pierde su tiempo por andar buscando gazapos rebuscados, pues los más simples pululan. Vi el sábado en El Espectador  un aviso del Éxito y me emocioné mucho, pues ya había leído aquí mismo sobre esa campaña para convocarnos a todos los colombianos alrededor de momentos memorables de nuestras vidas.

Pero me quedé de una pieza al leerlo y encontrar el poco interés de esa firma querida por todos con el cuidado del idioma. Existe un lugar donde siempre habrán (sic) abrazos...”. Para que la vida en verdad sea una ganancia, como dicen en el aviso, hay que comenzar por valorar todo lo nuestro, en primer lugar nuestro idioma. Que los publicistas abran el ojo y habrá abrazos para repartirles.

Juan Gonzalo Isaza. Medellín.

Llegó la revolución

La noticia de que Bogotá ofrecerá educación gratuita hasta el grado once a partir del próximo año escolar no ha sido considerada importante por la mayoría de los medios de comunicación; sin embargo, es el hecho más significativo de la actual administración, es ponerse a la altura de las grandes ciudades donde lo social es lo fundamental para los gobernantes.

Esto, sumado a la significativa cobertura en salud para los estratos uno y cero, las amplias campañas de vacunación gratuita para la infancia y la tercera edad, se constituye en un hecho realmente revolucionario. Pero es y será desconocido o a lo mejor cuestionado por el 84% de los colombianos. Con el perdón del presidente Uribe, por andar peleando con los vecinos, la revolución se le está metiendo por donde menos se lo esperaba.

Patricia Sanpedro  Bogotá.

El nerviosismo de Chávez

Los “vientos de guerra” que promociona el Presidente de Venezuela son eso: sólo vientos. Ese señor resultó un habilidoso manipulador de los medios de comunicación, porque sabe que la expresión GUERRA llena titulares de primera en los noticieros y periódicos del continente americano.

No creo que los militares le hagan el juego para llevar a su país a la destrucción de la riqueza petrolera en el Golfo de Maracaibo a sabiendas que en una guerra lo primero que se hace es destruir al enemigo por donde más le duela para empobrecerlo. Además, ellos tienen buenas relaciones y buenos amigos con los activos y retirados de las FF.AA. colombianas.

Si ustedes observan las imágenes de los noticieros de televisión el rostro desencajado de Chávez y el inusitado pestañeo de nerviosismo cuando la vicecanciller colombiana, Clemencia Forero, repitió la frase del libertador Simón Bolívar inscrita en piedra en la puerta del Palacio de San Carlos: “Cada Estado debe darse el régimen que quiera y el resto de los Esrados respetar esa condición”, y a renglón seguido explicó ante los presidentes de la Unasur que no ha habido ni habrá bases militares extranjeras en Colombia, se notó a un Chávez ‘achantado’ por semejante presentación.

Juan Carlos Martínez

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