La importancia de los archivos para construir la verdad del conflicto armado

hace 3 horas
Por: Columnistas elespectador.com

Giovanny Parra

Mientras él está sentado y cierra los ojos, un sonido tristón, melancólico y apasionado sale de los fuelles de un bandoneón.

Adiós Nonino, de Astor Piazzolla, es la pieza que el músico colombiano Giovanny Parra interpreta con el alma desde hace más de cinco años, cuando una vez el músico Saúl Valenti lo animó a comprar aquel viejo y desinflado instrumento en La Peña Esquina del Tango, en Bogotá.

Aunque su formación musical lo había hecho explorar el acordeón, sus nociones no eran suficientes para ejecutar el instrumento ícono de Argentina. Por eso, decidió hacerle caso al bandoneonista Daniel Binelli, que lo alentó a viajar en el año 2007 a Buenos Aires para que conociera de cerca la magia del tango. Ya radicado en esa capital, Giovanny estudió el bandoneón con los maestros: Marcos Madrigal, Horacio Romo, Federico Pereiro y Néstor Marconi, uno de los músicos más importantes de la región.

Luego de tres años de estudios tuvo la oportunidad de hacer parte de la Orquesta Escuela de Tango Emilio Balcarce, que durante 12 años ha logrado revivir la historia musical de Buenos Aires. Allí, Parra compartió con uno de los más grandes bandoneonistas de Argentina: Leopoldo Federico. Hoy, ya de vuelta en Colombia, Giovanny asumió el reto de dirigir la Escuela Colombo-Argentina de Tango Leopoldo Federico, donde jóvenes músicos aprenden de este género popular que poco ha sido explorado en nuestro país.

Gracias a su experiencia con el bandoneón, Giovanny Parra es el invitado nacional para participar en la conmemoración del 90º aniversario del nacimiento y 20º de la muerte de Astor Piazzolla, que se llevará a cabo en Bogotá este jueves y viernes.

 

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