Por: Columnista invitado

Glosas a un balance

El primer año de gobierno de los alcaldes es el cierre del plan anterior; ocurre en todos los municipios. Se trabaja principalmente con el presupuesto aprobado el período pasado.

Petro, en su rendición de cuentas, al nombrar logros no mencionó que el mínimo vital gratuito de agua para el estrato uno ya existía y que él lo amplió al estrato dos. Sin embargo, su financiación entre enero y septiembre riñe con el fin original: se ha hecho, en alguna proporción, con alzas del 3% en el cargo fijo y en las tarifas básicas, superior a la inflación del 2,3%. El SUI indica que para el estrato dos el metro cúbico básico pasó, en estos nueve meses, de $1.409 a $1.452 y el cargo fijo de $4.152 a $4.282. De ese modo, los beneficiarios han pagado una porción del mínimo vital.

El subsidio a la tarifa en Transmilenio se fijó en 2011, por vez primera, con fondos por $30.000 millones para financiar a los discapacitados; los descuentos a los usuarios adicionales, decretados en 2012, han salido de la ampliación de este rubro.

También vienen de atrás programas como el de la atención a víctimas, construido durante años y considerado modelo; o como Atención Primaria en Salud en microterritorios, que contaba con 375 equipos al terminar 2011; o como los refrigerios escolares, que eran más de 500.000 en frío y de 120.000 en caliente.

Coincido con el alcalde en la defensa de lo público, pero denoto el insatisfactorio desempeño de las empresas de Energía y Acueducto y de la ETB. Ésta ha ganado $243.000 millones, pero el 70% son “recuperaciones”, fruto del antiguo pleito con Claro que —sin haberse recibido aún— se contabilizaron en los estados financieros. Es grave, igualmente, que la participación de ETB en el mercado nacional de internet esté cayendo debajo del 15%, el peor nivel histórico. En cuanto a la EAAB, es sabido que las utilidades provienen de ingresos extraordinarios, transferencias y financieros.

Las ganancias de la EEB en 2012 no crecieron, como dijo Petro, en 181% porque 2011 fue atípico, ya que en 2010 se habían adelantado rendimientos futuros, lo cual aminoró el resultado contable del año subsiguiente. Si se reorganizaran las ganancias reales, al 2011 le corresponderían $798.000 millones, superiores a los $635.000 millones de 2012.

El alcalde no contó la suerte corrida por promesas electorales como mil jardines infantiles; cien colegios; Metro, de Patio Bonito a Suba; Banco Muisca, y compra de Corabastos, entre otros. Al parecer, se esfumaron.

Este glosario ajusta, con datos oficiales, parte del balance entregado. Ser preciso es requisito al rendir cuentas, por encima de los afanes del gobernante o de los impulsos de brillo personal.

 

* Aurelio Suárez

 

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