Gobernando en Twitter

El estilo del alcalde Petro confrontado con la realidad. Las redes sociales sirven para comunicar cosas que no necesariamente son verdad, pero pueden ser suficientes para que muchos ingenuos las "crean". ¿Y la gestión?

Las redes sociales son una poderosa herramienta de información y gobierno. Pero son útiles también para desinformar. Como los contenidos van directo a los receptores, se convierten en apenas un elemento que activa el proceso de percepción en el cual actúan juicios de atribución y estereotipos, entendidos como un conjunto de características que califican a una categoría de cosas o personas o sus hechos, funcionando como “filtros” de la información que se recibe. Es parte del proceso de construcción de la imagen en la sociedad contemporánea.

Seguramente porque conoce del tema es que el alcalde Petro trina cosas como que “El mayor logro de la administración distrital en el año 2012 fue disminuir la desigualdad social en Bogotá. Fuente Dane, coeficiente Gini.” O “Por primera vez en décadas la desigualdad social en Bogotá en el 2012 baja de tal manera que el coeficiente Gini es de menos de 0.50” o, como el viernes 19 de abril cuando dijo “Redujimos la pobreza en Bogotá en el año 2012 en dos puntos porcentuales. A punto de bajar la pobreza a un dígito. O "El Gobierno progresista logró algo sin parangón en la historia de Bogotá, disminuir la desigualdad social en un año".

¿En verdad el alcalde, o alguien con suficiente información, puede imputar a una administración Distrital, esta o cualquiera, disminuir la desigualdad social autónomamente, teniendo en cuenta que las variables que la determinan no dependen, en lo fundamental, del gobierno local y menos en el corto plazo, pero mucho menos con gran parte del presupuesto, dedicado a reducir la pobreza, sin ejecutar?

El alcalde, en honor a la verdad, habría podido trinar cosas como estas: “pese a que solo ejecutamos 47% del presupuesto de mi programa bandera, Bogotá humana, en 2012, la pobreza se redujo” o “gobierno progresista hace magia: aunque en 2012 el 26% % del presupuesto de inversión de las empresas del distrito se quedó sin ejecutar, pobreza se redujo” o “un 2% de los bogotanos, al igual que en 2011, sigue viviendo en pobreza extrema en el gobierno progresista” o “ La pobreza se redujo pero el IDU en 2012 dejó sin ejecutar el 33% del presupuesto de inversión” o “ mientras en Barranquilla la pobreza extrema se redujo en un 40% en Bogotá sigue igual”.

¿De dónde concluirá que gracias al desastre administrativo la pobreza se redujo? Se redujo en todo el país: en Barranquilla, por ejemplo, más del doble que en Bogotá. ¿También sería gracias a él?

Petro, quien sigue “administrando” a la ciudad desde su Twitter continúa escribiendo: “Arrojaron basura, nos allanaron, interceptaron comunicaciones, nos grabaron, nos siguieron nos demandaron y resistimos". Podría ser una consigna pintada en cualquier cafetería de cualquier universidad por inexpertos jóvenes entusiastas y no desde la oficina de un alcalde con un presupuesto multimillonario que no ha sido capaz de utilizar, en una ciudad con inmensas necesidades. Llegó al poder y no sabe qué hacer con él. Habría podido trinar: “Hice un desastre con las basuras; el gerente del acueducto renunció; Aguas Capital no funciona, pero compré 80 camiones. Miren bien la foto; esta vez son nuevos”.

Mientras el alcalde cuenta a sus seguidores sus “proezas”, en realidad un manual de cómo acabar de desbaratar una ciudad, se le quedó colgado un trino: “Los carros de la policía se quedan sin gasolina por mi ineptitud. Es mi contribución a la seguridad de la ciudad. Esperen cifras de 2013”.

El alcalde no puede seguir utilizando presuntas diferencias ideológicas para tratar de tapar su incapacidad que no le ha permitido, entre otras cosas, armar un equipo y administrar. Bogotá sigue sin secretarios de gobierno y movilidad. La lista de renuncias cada día se incrementa. ¿Quién tiene la culpa del retiro de los Navarro, García Peña etc.? La ineptidud no tiene color político. La pereza y el caos tampoco. Su estatus, como ex del M19, no le concede inmunidad en su vida pública frente a sus actuales responsabilidades y por el contrario utilizarlo como escudo podría interpretarse como una forma de presionar impunidad frente a su mala gestión.

La encuesta de IPSOS la semana anterior señala que el 77% de los bogotanos no cree que este cumpliendo sus promesas y el 72% está insatisfecho con su trabajo. No son solo prejuicios de los organismos de control, como el procurador que él mismo ayudó a elegir y ahora investiga sus actuaciones o, más bien, lo errático de ellas. Menos trinos, más gobierno, necesita la ciudad.

@herejesyluis

 

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