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hace 6 horas
Por: Weildler Guerra

La Gran Holanda y la Gran Colombia

El historiador holandés Sytze Van der Veen ha publicado un libro que amerita ser traducido prontamente al español.

Dicha publicación no solo aporta información valiosa sobre las relaciones de larga duración entre los actuales Estados de Holanda y Colombia, sino que ilumina eventos poco conocidos de la historia de nuestro país.

Se trata de Gran Holanda y Gran Colombia 1815-1830, dos proyectos políticos que nacieron en ese período y que fracasaron casi simultáneamente. Según Van der Veen, colombianos y holandeses tenemos un origen común, dado que surgimos como resultado de nuestras respectivas guerras de independencia contra España.

En los siglos XVI y XVII, la República de Holanda dio el primer golpe contra el imperio español, y en el siglo XIX, la República de Colombia le dio el golpe de gracia.

El Reino de los Países Bajos se formó en 1815, como efecto imprevisto de la derrota que sufrió Napoleón en Waterloo. El primer monarca fue Guillermo I, antepasado del actual rey Guillermo Alejandro. La Gran Holanda comprendía 17 provincias, lo que implicaba la unión de los territorios que actualmente ocupan los Estados de Holanda, Bélgica y Luxemburgo. La isla de Curazao, que había jugado un papel importante en la independencia de las posesiones españolas en el norte del Caribe a través de figuras como Piar y Luis Brion, sería el puente entre ambos Estados. El mercado que se abría en América con la independencia de Colombia se tornó apetecible para el reino holandés. En 1822, el rey Guillermo abrió los puertos de las colonias holandesas en el Caribe a los barcos colombianos. Esto fue, según el historiador holandés, un reconocimiento de hecho de la República de Colombia, un paso temprano y arriesgado en el contexto europeo.

El monarca holandés, que actuaba en serio, envió cónsules a las nuevas repúblicas: dos a México, dos a Centroamérica, uno al Perú, uno a Chile y cuatro a Colombia, siendo el país más favorecido del proyecto. En 1825, el representante de Holanda en Colombia comparó por su sabiduría a Bolívar con el rey Salomón, y sus palabras fueron reproducidas por los principales periódicos europeos. Sin embargo, en 1827 el caballero De Stuers, primer cónsul general de Holanda en Bogotá, murió en un duelo con el hijo miope de Francisco Miranda por una causa trivial: el derrame de un perfume en un baile en honor del Libertador. La unidad de la Gran Colombia empezaba a resquebrajarse inevitablemente. La Gran Holanda también empezó a mostrar fisuras debido al separatismo de los belgas. En septiembre de 1830, más de 300 belgas murieron en una manifestación a manos del ejército real. Mientras Bolívar era enterrado en Santa Marta, el 20 de diciembre de ese año, una conferencia internacional en Londres aceptó la independencia de Bélgica y con ello se puso fin a la Gran Holanda. Sytze Van der Veen concluye que el fracaso de la Gran Colombia y la Gran Holanda terminó el acercamiento que se puso en marcha en los años anteriores. Después de 1830, Colombia y Holanda, ambas disminuidas, se encerraron en sí mismas y en sus propios problemas.

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