Por: Olga Lucía Barona

Grande frente a los grandes

Sí, eso fue la selección de Colombia anoche frente a Brasil: grande.

No hay otra palabra para describir lo que los guerreros demostraron en la cancha. Pero más grande se hace cuando pensamos cómo tres días atrás, ante Venezuela, el panorama fue otro. Y todo, claro, porque más que nada el equipo cambió totalmente de mentalidad.
Si frente a los venezolanos lucieron perdidos, ansiosos, desordenados y hasta un poco arrogantes, anoche el dibujo fue completamente diferente. Desde el comienzo del partido ese cambio se notó.
 
James, que en el primer partido fue el más presionado de todos, se vio otro desde que pisó la cancha. De hecho lideró, con toda la actitud, la charla antes del inicio del compromiso en medio de la cancha. Se le notó empoderado, como líder que debe ser, como su talento se lo permite.
 
Y qué se puede decir del nivel de Pablito Armero y Camilo Zúñiga, quienes, del horror del primer partido, en tan sólo tres días recuperaron la memoria.
 
Pero si de alguien hay que decir que fue inmenso fue Carlos Alberto Sánchez, un jugador del pulmón del técnico José Pékerman. Anoche sencillamente se vistió de frac y jugó como todo un crack. Atacó, corrió, defendió, quitó balones peligrosos y nunca bajó los brazos. Mi venia para el bien llamado La Roca.
 
En general, ningún jugador desentonó, pese a que Radamel Falcao García aún está en deuda con la red, aunque se le vio comprometido y guiando a sus compañeros en la cancha.
 
Si bien Colombia jugó un partido redondo, cargado de actitud, talento y sacrificio, hay que decir que esta selección de Brasil da vergüenza. Neymar, dependiente 100% como lo es, no les llega ni a los talones a las nóminas históricas. Y anoche el jugador del Barcelona fue bien anulado por los colombianos.
 
Quien se gana el aplauso especial es el técnico José Pékerman, que aguantó el chaparrón de críticas por la nómina que jugó frente a Venezuela y apenas se la jugó con un cambio (Teo por Bacca), pero todo le salió a las mil maravillas.
 
Esta Colombia, que pasó del trago amargo frente a Venezuela a la alegría frente a los brasileños, anoche sin duda hizo historia al conseguir su segunda victoria oficial en la historia frente a Brasil, sencillamente porque fue grande ante los grandes.
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