Por: Mario Fernando Prado
Sirirí

Hace falta fuerza pública

A quienes están reclamando más seguridad en las ciudades y en el campo, les tengo una mala noticia: Colombia tiene un déficit de 50.000 hombres en sus fuerzas militares y de policía. Esta preocupante cifra resulta de comparar la fuerza pública con que contábamos en el 2017 y la que tenemos hoy, advirtiéndose un bajonazo que podría llegar al dramático 10% al finalizar este año.

Una de las razones de esta disminución estriba en que la edad de retiro de los policías es ahora a los 20 años de servicio con una pensión del 75%, lo que ha provocado una imparable desbandada general.

A su turno, ha caído vertiginosamente el número de aspirantes, que no encuentran atractivos para seguir la carrera militar o ingresar a la Policía; primero, por las consecuencias que les puede traer en materia jurídica el solo hecho de cumplir con su deber —además del riesgo de perder la vida— y, segundo, porque no hay la promoción suficiente que invite y motive a los jóvenes con esos paradigmas de antes, como son el servir a la patria, el honor, el heroísmo, además de la remuneración, la estabilidad, la asistencia en salud para sus familias, los planes de educación y vivienda, etc.

En esto se ha quedado dormido el Ministerio de Defensa, que no le ha dado a esta situación el trato urgente que merece, pues se requiere, hoy más que nunca, un Ejército y una Policía suficientes para afrontar y combatir el delito en regiones como el Bajo Cauca, el Catatumbo-Arauca y el suroccidente del país, en donde no cabe una hectárea más de coca y marihuana.

Se pensó que con la firma de la paz (¿?) no se iban a necesitar tantos soldados y policías: ¡falso! Sucedió todo lo contrario, pues esos espacios dejados por los reinsertados han sido ocupados por los cultivadores internacionales que tienen sus propios ejércitos.

Además, la creciente violencia en nuestras ciudades se ha vuelto inatajable, a tal punto que se pide a gritos al ejército que patrulle y actúe en nuestras calles ante la carencia de suficientes policías, que no dan abasto.

Hay que hacer algo y ya, porque de proseguir la crisis de ingreso de jóvenes a las fuerzas militares, se le está dando un papayazo más a la insurrección y a la impunidad.

884248

2019-10-04T00:00:40-05:00

column

2019-10-04T00:15:01-05:00

[email protected]

none

Hace falta fuerza pública

26

2334

2360

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Mario Fernando Prado

Los retos de Trujillo y Blum

Palo porque bogas...

Resguardos vs. narcotraficantes

¿Estamos preparados?

Popayán: cero y van tres