Por: Iván Mejía Álvarez

Hacer experimentos

Las declaraciones del técnico Hernán Darío Gómez sobre la actuación de Colombia ante Venezuela y México y en general sobre la marcha de la selección han sido lógicas, coherentes y ajustadas a la realidad.

Inclusive, ha hecho un mea culpa sobre su “folclor” en los cambios, que terminaron desequilibrando el equipo en el último juego. Su reconocimiento es válido, aunque habría que anotarle que los amistosos son para eso, para experimentar. Gómez ha pedido un año de paciencia, hasta la Copa América, para armar su equipo. Él sabe bien que la paciencia en el fútbol empieza con la boca y termina con los resultados y que es mejor prepararse ganando que perdiendo.

Sí, se notan cosas interesantes en la figura táctica y en el trabajo de solidaridad, relevos, posicionamientos en fase defensiva. Gómez quiere un equipo cortico, resguardándose las espaldas, sin fisuras entre los bloques, un equipo más ancho que largo. Por largos pasajes en los dos partidos lo ha conseguido.

Sin embargo, es menester hacer algunas observaciones. Es necesario darles oportunidad en la pareja de centrales a otras alternativas. Córdoba y Yepes son suplentes, y serán suplentes, en Italia. Zapata, Perea y Aquivaldo son titulares y deben tener convocatorias para enseñar su momento. En el mediocampo es necesario pensar en jugadores diferentes a Restrepo y Viáfara. Chará, Guarín, Aguilar, están en lista de espera y el técnico no puede reducir su abanico de posibilidades a un grupito de jugadores treintañeros que tienen un tenue presente y un difícil futuro. No apostar a probar nueva gente, cerrarles el camino a otros elementos que vienen, seria volver a cometer los errores del pasado, cuando la renovación se quedó a la espera de ser convocada. Un ejemplo claro de las posibilidades de otros jugadores es la saludable presencia de Cuadrado. Interesante proyección y un jugador para ser tenido en cuenta.

Y si se notan cosas positivas en la defensa, en el ataque continúan los mismos problemas. Giovanni Moreno sigue equivocado a la hora de elegir. Cuando hay que jugar en corto, tira pelotazos, cuando hay que cambiar de frente, hace pasecitos, siempre busca la zona más congestionada. Lo grave es que parece inamovible y ese sería un grosero error, armar un equipo partiendo de la base de Moreno como intocable. Mosquera el del DIM, Dayro, Jonathan Álvarez y Darwin merecen una chance jugando de mediapuntas a ver si ‘El Flaco’ espabila.

Y arriba sigue la pelea de Falcao con la red jugando para Colombia. Es cierto, lucha, corre, mete, empuja, pero de opciones pocón y de goles menos. Teófilo, Bacca, Jackson, cuando esté en forma, deben ser probados a ver si se encuentra a alguien que la empuje a la red. En ataque el funcionamiento sigue siendo discreto y el técnico tiene que pensar en que el fútbol no es sólo la fase defensiva, que se requiere también ir armando el libreto atacante, porque sin goles no se va a Brasil.

Con la misma prudencia que Gómez pide que se le mire el equipo y el respeto a su trabajo, la invitación al técnico es para que diversifique, pruebe y vaya calibrando con otros jugadores. Es temprano para irse casando con fulanito o zutanito. Para eso son los amistosos.

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