Por: Iván Mejía Álvarez

Hágale pues, Bedoya

Toda persona tiene sus tiempos. Unos son rápidos para tomar decisiones y actuar. Otros un poco más lentos, algunos muy lentos... y Luis Bedoya.

Algunos defienden la lentitud exasperante del presidente de la Federación y lo califican como un mérito: Luis piensa muy bien todo lo que hace, lo calcula y finalmente actúa, afirman sus amigos, que se están reduciendo a marchas agigantadas tras los últimos tropezones y sus decisiones erráticas.

Todo este preámbulo sirve para recordarle a Bedoya que hace más de un mes terminó el Mundial Sub-20, con el fracaso de la Selección de Colombia que más plata ha recibido en la historia, la de mayor número de partidos de preparación, la que se mantuvo de microciclo en microciclo, la que más fervor popular tuvo y todo eso echándolo por la borda con un pésimo planteo táctico, con una dirección técnica chambona. Ese equipo que alimentó las esperanzas de todo un país, terminó enmudeciéndolo con un gran fracaso. No entrar en los cuatro primeros teniendo con qué hacerlo es un fracaso, hoy, mañana y siempre.

De eso hace ya un mes y medio y todavía Lara sigue ahí, pegado al puesto, sin tener el coraje y la dignidad de dejar en libertad a la Federación para disponer de su cargo y reiniciar un ciclo en el área juvenil con un conductor diferente.

Lara viene de fracaso en fracaso y es hora de que se vaya. A las selecciones juveniles se debe traer un modelo diferente, sin los actuales componentes del cuerpo técnico, buscando una metodología diferente al amiguismo y compadrismo con los representantes de los jugadores.

Además, la relación entre Lara y Leonel es nula y eso también contribuye a marcar un final de ciclo para el técnico de las juveniles, porque si no tiene empatía con el de arriba, el tema es gravísimo.

Pero, todos saben que Bedoya es lento cual babosa o tortuga y quiere dilatar los tiempos y que la gente se olvide y que cuando llegue el momento pueda salir con el requeté manido cuento de no hay tiempo para poder mantener a Lara. Bedoya está usando, una vez más, el dilatar, dilatar.

Es hora de ponerse serio y salir de Lara y nombrar un nuevo cuerpo técnico. Nombres como los de Juan Carlos Osorio, con una magnífica hoja de vida; Fernando Castro, con un trabajo interesantísimo a punta de juveniles en el Quindío, y Hernán Torres, forjador de grandes campañas en el Tolima, tienen méritos para llegar a esa posición.

A ver, don Luis, dejemos de dilatar y póngase serio en cambiar el cuerpo técnico de las juveniles y recuerde que dejar a su amigo Lara no tiene presentación ni decoro.

 

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