Por: Mario Fernando Prado
Sirirí

Hay que militarizar a Cali

Luego de la tajante declaración del ministro de Defensa en torno a que no enviará más policías para Cali, no queda de otra: hay que militarizar la ciudad. El déficit de policías supera las 1.500 unidades y los que actualmente prestan sus servicios —no más de 6.000— no dan abasto porque hay que repartirlos entre Jamundí, Yumbo y Candelaria, dejando además varios centenares para cuidar presos y autoridades.

Lo más grave es que con la bendita medida de la pensión —o la media pensión— a los 20 y no a los 25 años de servicio, como era antes, se prevé que medio millar de agentes se retiren de la institución. No obstante, el ministro insiste en la negativa de aumentar el pie de fuerza para esta ciudad de más de 2’300.000 habitantes.

Cali ha sido desde su fundación un cruce de caminos. Aquí convergen hordas migratorias del Pacífico y del sur buscando un Dorado inexistente, al que se suman ahora centenares de venezolanos atraídos por la proverbial hospitalidad y estilo descomplicado de la capital de la salsa, el demonio y la carne, como la llamó un vate desocupado.

Por si fuera poco, el narcotráfico ha vuelto a amenazar la paz en todos sus estratos. Capos de la droga, tras pagar sus condenas en el exterior, han regresado pretendiendo recuperar a sangre y fuego los bienes que les fueron incautados. De aquí salen libremente los insumos para el procesamiento de los alcaloides. Desde aquí se arman las guerrillas y autodefensas que operan en Buenaventura, y el municipio de Jamundí —a menos de 20 minutos de Unicentro— tiene invadidos sus cerros tutelares con intocables cultivos de coca y marihuana con la presencia comprobada de miembros de los temibles carteles mexicanos.

Empero, el ministro, con su permanente cara de puño, pareciera que no le presta atención a todo lo anterior y es poco o nada lo que pueden hacer el alcalde Armitage; la gobernadora Dilian; el comandante de la Policía, el general Casas, y el secretario de Seguridad, Villamizar.

Ante esta realidad hay que recurrir al Ejército Nacional, cuya sola presencia imprime seguridad y es factor disuasivo. Ahí está el contingente de la Policía Militar para patrullar y actuar, como sucedió hace unos años cuando el ambiente estaba caliente, con excelentes resultados. ¿O qué otra salida le ve a esta situación, señor ministro, fuera de ponerse incómodo?

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2019-08-23T00:00:53-05:00

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2019-08-23T00:15:01-05:00

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Hay que militarizar a Cali

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