Hay vida más allá de una renuncia

Noticias destacadas de Opinión

El 10 de febrero de 2013, en un perfecto latín y frente a su consistorial, el papa 265 le comunicó al mundo católico que “para gobernar la barca de san Pedro y anunciar el Evangelio, es necesario también el vigor tanto del cuerpo como del espíritu, vigor que, en los últimos meses, ha disminuido en mí de tal forma que he de reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado”. Lo que estaba en juego superaba su firme creencia en una Iglesia retrógrada. Esta aceptación realista ganó el pulso a las luchas internas de un anciano alemán de nombre Joseph Ratzinger. Benedicto XVI le puso fecha a su reinado y permitió que nuevos aires llegaran al Vaticano desde la Tierra del Fuego.

Simón Bolívar, luego de su angustiosa renuncia a la presidencia de la Gran Colombia, le escribe una dolorosa carta a Juan José Flores, presidente de Ecuador, donde despliega una serie de ideas frustradas y broncas infinitas. Le sugiere algo que pocos políticos tienen en cuenta a la hora de evitar el casi inminente fracaso al que se someten todos lo que se dedican al oficio de dirigir pueblos: “En cuanto usted se vea próximo a declinar, se precipite usted mismo y deje el puesto con honor”. Claridad que el Libertador desconoció en múltiples oportunidades. Su legado hubiera podido ser mejor si hubiera oído sus propios consejos.

La política y sus protagonistas tienen como vértice el poder. Algunos lo conciben con límite, otros lo perciben como una continua batalla paralela a su vida y no lo visualizan como finito. Viven con él y pretenden hacerlo eternamente. Es difícil encontrar líderes de cualquier ámbito que comprendan la audacia de renunciar a sus veleidades para sobrevivir a las miserias que deja haberlo detentado o añorado. Pero no solo ocurre en la religión o en la política, también hubo emprendedores que comprendieron que para “sobrevivir a sus negocios” tenían que renunciar. El primer Steve Jobs declinó su propia creación en 1986. Lo hizo por desacuerdos con sus antiguos socios y su genio agresivo logró el resto. Creó Pixar y con ella éxitos como Toy Story y recondujo su temperamento hasta alcanzar la cima con Apple y su hijo iPhone, que lo harán perdurar en el tiempo. Si no hubiera dimitido, nos habríamos perdido de mucho talento que habita entre nosotros a pesar de su último adiós en 2011, cuando tuvo que retirarse por un cáncer terminal.

En Colombia pocos entienden que hay vida más allá de la política. El desencanto por dejar de lado escoltas, firmas de decretos, nombrar gente y sentirse importante no tiene cabida en una sociedad estrecha de oportunidades. El manejo político colombiano es el único escenario donde no se conoce el significado de “vencimiento de términos”. Todos buscan perpetuarse salvo contadas excepciones, como la de la excanciller Consuelo Araújo, quien al momento de dimitir como consecuencia de una investigación contra uno de sus hermanos escribió en un corto mensaje: “Tomé la decisión y me voy del gobierno. Me voy por una razón: porque no siento apego por ningún cargo, sino por los resultados que benefician al país”. Hoy es una profesional eminente en el sector privado, luego de pasar por la reciente administración de Enrique Peñalosa en Bogotá. ¡Hay vida después de lanzarse de las cumbres!

Eduardo VIII, rey de Inglaterra que gobernaba gran parte de la Tierra en su época, abdicó al trono por el amor a la plebeya y divorciada norteamericana Wallis Simpson. Su salida permitió la llegada de Jorge VI, a quien no le tembló la mano para conducir el imperio durante la guerra contra Hitler. Una renuncia donde ganaron el amor y la democracia.

A veces hay que entender que algunas cicatrices políticas las puede curar la audacia de arrojarse a lo desconocido de los “sin poder”. “Nada me ata a Cuba, solo lazos de otra clase, que no se pueden romper como los nombramientos”, le escribió el Che Guevara en su última carta a Fidel Castro.

@pedroviverost

Comparte en redes:

 

Te contamos que estamos trabajando en nuestra plataforma tecnológica para que sea más fácil de disfrutar, por eso no podrás hacer comentarios en los artículos. Estarán activos próximamente. Gracias por tu comprensión.