Por: Ricardo Bada

Hincha del ManU

Hace un par de semanas, en mi columna “Bogotá en una novela inglesa”, ya les hablé de esa narración de Tibor Fischer, titulada El coleccionista de coleccionistas.

Hoy, en vísperas de la final de la Champions, mañana, en el nuevo Wembley, entre el Manchester United (=ManU) y el Barcelona (=Barça), quiero retomar el hilo de la relación de la literatura con el fútbol, documentada alguna que otra vez en estas columnas mías, en una lista que podría prolongarse ad libitum.  En la mencionada novela, hace su aparición alguien que yo llamaría “el” hincha por antonomasia del Manchester United, del mítico club británico que este año no sólo se alzó con el santo y la limosna, es decir, el título de campeón de la Liga inglesa, sino también con el boleto de acceso a la efímera inmortalidad de las mundanales glorias: llegar a ser campeón de Europa, y nada menos que en una de las dos catedrales del fútbol (la otra, claro, es Maracaná). Pero “el balón es redondo y un partido dura 90 minutos”, ya lo dijo Sepp Herberger, el también mítico entrenador alemán cuyo once consiguió el inesperado campeonato mundial del 54 en Berna frente a la invencible Hungría que había humillado a Inglaterra en el  viejo Wembley, la primera derrota de los señores inventores del fútbol en el sanctasanctorum de su invento. Pues bien, en la novela de Fischer se produce el siguiente diálogo:

“–¿Te gusta el fútbol?

–Esa es una pregunta difícil. Soy del Manchester United, pero eso no quiere decir que me guste el fútbol. Sí. ¿Sabes?, un verdadero amante del fútbol quiere ver...fútbol: técnica, ritmo, excitación, drama. Yo todo lo que quiero es que el Manchester United gane cada partido por diez a cero. Ni siquiera me importaría que el otro equipo no apareciera en el campo. Y no me importaría que fuese cada semana así. Quiero que les gane a todos los equipos del mundo, una y otra vez. Diez a cero. Quiero que llegue un platillo volante con once hijos de perra vestidos con los colores de la Osa Mayor y que el Manchester United les encaje diez a cero. Quiero que sea el club de fútbol más grande de la historia del universo. Quiero que toda la historia se quede pequeña por la grandeza de sus hazañas. Cuando la gente piense en el Manchester United, quiero que lo primero que se les venga a la cabeza sea: diez a cero.

–¿Y vas a verlos cada vez que juegan?

–No, no he visto un partido en mi vida. Ni siquiera me interesa ver los resultados.

–Pero ¿cómo es posible?

–¿Y? Porque me pongo de muy mal humor cuando pierden”. Como yo soy del Barça, ojalá este personaje se encuentre mañana de muy, muy mal humor.
 

 

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