Por: José Fernando Isaza

Hipótesis

La película "Descifrando enigma” o “El juego de la imitación” muestra las complicadas relaciones entre el matemático Alan Turing y los oficiales de “Inteligencia” del Reino Unido.

Por una parte, era evidente la necesidad de contar con sus capacidades como criptógrafo para descifrar el sistema de comunicación del ejercito alemán; por otra, rasgo común en las llamadas “oficinas de inteligencia”, la desconfianza que les genera un genio de esa características, quien no les sería tan útil una vez finalizado el conflicto bélico. Sin evidencias, se le acusaba de ser informante de los soviéticos. Durante la Guerra Fría, era común acusar de “comunista”, versión anterior de “terrorista”, a quienes tenían algún rasgo de pensamiento crítico diferente al oficial. En Colombia, el desaparecido DAS catalogaba como sospechosos y peligrosos para la seguridad democrática a los sociólogos, directores de teatro, periodistas, militantes políticos de partidos diferentes a los del gobierno. etc.
 
Hay razones para pensar que la persecuciones a las que se ve sometido Turing por la entidades policiales tenían que ver más con su posición como intelectual que por su homosexualismo. Para los organismos de seguridad, una persona que conociera sus secretos y que eventualmente pudiera descifrar sus mensajes encriptados era una amenaza para su oficio, mucha veces en el borde de la ilegalidad. Las revelaciones de Snowden y Assange sobre el trabajo sucio de las centrales de inteligencia avala la hipótesis de que para estos organismos es mejor que no se filtre la ilegalidad de sus operaciones.
 
En 1954 el homosexualismo era penalizado en el Reino Unido; sin embargo, la liberalización de las costumbres había avanzado desde el fin de la época victoriana. Un científico que vivió en esa época y durante la Primera Guerra Mundial tuvo una posición polémica, pero no fue perseguido por su orientación sexual. Fue sir Arthur Eddington, director del Observatorio Real Astronómico, profesor de relatividad general y creador de la teoría que explica la energía de las estrellas. Se negó a enrolarse durante la confrontación bélica, su compañero sentimental murió en el frente. Durante la guerra empleó sus conocimientos y los sofisticados dispositivos tecnológicos para demostrar experimentalmente la teoría de la relatividad general de Einstein.
 
Para algunos “patriotas” esto era censurable, Einstein era natural de un país que estaba en guerra con el Reino Unido. Un punto más sensible era que la teoría de Einstein modificaba la de Newton, y este era y es el científico más grande que ha producido no solo Inglaterra, sino tal vez Occidente. La aceptación por parte de la comunidad científica del modelo cosmológico de Einstein equivalía a que este tomara el lugar prominente de Newton, el paso de la antorcha del conocimiento. Para algunos, los trabajos de Eddington eran casi una traición a la patria. En 1919 Eddington, durante un eclipse total de sol, mide la desviación, por efecto de la gravedad del Sol, de un rayo de luz proveniente de una estrella. Hay evidencias recientes de que la admiración de Eddington por Einstein lo llevó a ajustar las mediciones para que coincidieran con los cálculos de la relatividad. Afortunadamente para la ciencia, los organismos policivos no entendían bien el trabajo de Eddington y este murió en paz y no perseguido por su homosexualismo.
 

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de %2

Memoria

Los mendigos del mar

Asesinato de un periodista

Bolsonaro: tan lejos, tan cerca