Por: Patricia Lara Salive

Hoy votaría por Íngrid

SI DE MILAGRO UN ENCUESTADOR se me apareciera y me preguntara: ‘Si las elecciones fueran hoy, ¿usted por quién votaría?’, sin duda le respondería: ‘Por Íngrid Betancourt’.

Hoy votaría por Íngrid porque es una mujer brillante, que tiene un enorme poder de convocatoria y puede movilizar al mundo para que ayude a Colombia a encontrar y consolidar la paz.

Hoy votaría por Íngrid porque cree que nuestra paz definitiva llegará no simplemente cuando se terminen las Farc, sino cuando la inversión social reduzca al máximo la desigualdad, causa principal de esta larga guerra.

Hoy votaría por Íngrid porque sabe que para que las Farc abandonen esa lucha estéril, cuyo único fruto ha sido la siembra en los campos y los corazones del país de odio, dolor y muerte, deben convencerse primero de que por las armas no podrán tomarse el poder.

Hoy votaría por Íngrid porque es consciente de que, para que lleguen a esa convicción, hay que mantener la presión militar sobre ellas, pero también tiene claro que la conquista de la paz comienza por abrirles las puertas al acuerdo humanitario y a la negociación política.

Hoy votaría por Íngrid porque conoce profundamente a ese país lejano, maltratado y maltratante, que acuna a las Farc y porque ha tenido todo el tiempo para meditar cómo curarle las heridas.

Hoy votaría por Íngrid porque es consciente de que los colombianos, empezando por el Presidente de la República, tenemos que cambiar nuestro lenguaje cargado de ofensas y de insultos que nos alejan de la paz.

Hoy votaría por Íngrid porque a pesar de que en el momento de su rescate, y en medio de la gratitud que por supuesto sentía para con el Presidente, el Ministro de Defensa y las Fuerzas Armadas que la sacaron del infierno, dadas las inconcebibles torturas y el profundo maltrato que padeció durante casi siete años de secuestro, acabó aceptando una segunda reelección de Uribe, ya empezó a dejar claras sus diferencias de concepción con él.

Hoy votaría por Íngrid porque, a juzgar por las encuestas, si Uribe no se presenta como candidato, es quien más opción tiene de unir al país progresista en torno a ella y de hacer que Colombia se vuelva una nación más justa, más amable, más humana.

Hoy votaría por Íngrid porque, así Uribe se lance al abismo de su tercer período, la veo llena de la audacia necesaria para llegar a acuerdos con los líderes de ese país distinto, Sergio Fajardo, Angelino Garzón, Lucho Garzón, Carlos Gaviria, César Gaviria, Antanas Mockus, Rafael Pardo, Gustavo Petro, Jorge Robledo, etc. y, de pronto, en este largo trecho que aún falta para las elecciones, tenga la capacidad política de maniobrar hasta ganarlas.

Hoy votaría por Íngrid porque durante su eterno cautiverio, a base de soportar el sufrimiento con dignidad y valentía, adquirió una dimensión espiritual y una calidez humana que la sitúan en un nivel muy superior al del resto de los aspirantes.

Hoy votaría por Íngrid porque es una hija que ama profundamente a su madre.

Hoy votaría por Íngrid porque es una madre que ama profundamente a sus hijos.

Hoy votaría por Íngrid porque sería una Presidenta con corazón de mujer.

Hoy votaría por Íngrid porque es una mujer con el ángel para conquistar el corazón de los colombianos.

Hoy votaría por Íngrid porque conquistó mi corazón.

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