Por: Antonio Casale

Ilusión azul

Debo confesar que me ha sorprendido positivamente el comienzo de temporada de Millonarios.

Si bien esto recién comienza y los rivales más duros están por venir, ya se ve una idea clara de juego y, lo más importante, hay calidad y convencimiento en los intérpretes de las ideas de Lunari.

En el fútbol colombiano del semestre pasado hubo dos estratos. Uno, al que pertenecieron Nacional, Santa Fe y DIM, equipos notablemente superiores a los demás. Los otros se perdieron entre los que, conformes con conservar la categoría, se defendieron toda la temporada y los que nunca encontraron un nivel correspondiente con su historia. Millonarios estuvo entre estos últimos.

Para este semestre, al menos en el inicio, hemos visto a varios que quieren sumarse al estrato alto. Tolima, Cali y el propio Millonarios prometen dar la pelea. Entre ellos, el mediocampo azul, por ahora, marca la diferencia.

Insúa, Macalister Silva y Reina han conformado una zona de volantes con buen manejo de balón, temibles en la ofensiva, que hacen ver el fútbol fácil. Su riqueza técnica les permite divertirse jugando al fútbol. No sufren los partidos, los viven.

Es cierto que para confirmarse como favorito hace falta que este Millonarios presente examen contra algún rival de peso, que lo presione, que le quite la pelota, que exija a la zona de marca en el medio, que mida a los defensas en el mano a mano, que sea eficaz en el contragolpe. En las pocas opciones que han generado Patriotas y Cúcuta, han puesto en aprietos a la retaguardia azul.

Pero esa es la idea del técnico Lunari, privilegiar el juego ofensivo, ahogar al rival en su propio campo sin entregarle el balón. Esa impronta le encanta a la gente, se identifica con el ADN azul y puede dar sus resultados.

Otro acierto es la inclusión, poco a poco, de jugadores de la cantera. Ellos necesitan minutos y debe ser parte de la estrategia de un equipo grande promover a los muchachos. En pocos años, la titular debería incluir siete jugadores de la casa. Así la inversión en refuerzos podría incluir la misma inversión en más pocos y mejores jugadores.

Pinta bien la temporada para este Millonarios edición 2015. La ilusión es gratis y, más allá de los resultados, la manera de jugar de la banda de Lunari poco a poco se mete en el corazón de la gente. Los que éramos escépticos debemos reconocerlo.

Nota: Aciertan los directivos al descartar por ahora a un delantero por el solo hecho de sumar nombres, pero tuvieron un mes y medio, desde la partida de Pinto, para hacerlo. Pueda ser que con el paso de los partidos no se note la ausencia de otro delantero del nivel de Uribe.

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Antonio Casale

Los valientes

A mejorar el espectáculo, señores

¿La Final del mundo o el final del fútbol?

Fútbol, tacón, TV

Jugar los clásicos