Por: Gonzalo Silva Rivas

Impacto aéreo

Hace unos días el presidente Juan Manuel Santos destacó la importancia estratégica del transporte aéreo en la economía nacional y subrayó el positivo impacto que tiene en su crecimiento.

Hace unos días el presidente Santos destacó la importancia estratégica del transporte aéreo en la economía nacional y subrayó sobre el positivo impacto que tiene en su crecimiento ¿Pero cómo se evalúa esa retroalimentación, ese círculo virtuoso? Según cifras internacionales dentro de 101 países, Colombia ocupa el puesto 22 en transporte aéreo de carga, tercero en Latinoamérica después de Brasil y Chile; y el 38 en movilización de pasajeros-km., cuarto en la región, tras Brasil, México y Chile. Ambas categorías, en cabeza de Estados Unidos, muestran su dimensión global y proyectan su influyente incidencia económica.

Un reciente estudio de Fedesarrollo examina las variables macroeconómicas que juegan en el transporte aéreo para cuantificar su peso en la economía, tomando como base los llamados encadenamientos hacia atrás y hacia adelante, es decir los sectores que le proveen bienes y servicios y los que le demandan estos últimos.

La investigación dirigida por Mauricio Olivera determina que aunque la participación de la industria aérea en el consumo de la economía apenas supera el 0%, el consumo de sus proveedores directos e indirectos, jalonados por ésta, alcanza el 6,52% del total nacional.   

Por cada peso de remuneración al empleo que paga la industria, sus proveedores o sectores asociados cancelan $3 adicionales; por cada peso de impuestos a la producción, tributan $3,2, y por cada peso de valor agregado que genera, causan otros $3,6.

Lo anterior describe los efectos multiplicadores que la industria aérea, a través de su demanda, ocasionan sobre la producción de sus proveedores (encadenamiento hacia atrás) y refleja que su proceso productivo es tan incidente en otros sectores, que cuando incrementa su demanda sus estímulos se despliegan en proporciones considerables sobre la economía y la producción nacional. 

El encadenamiento hacia adelante la vincula con sectores que requieren de sus servicios para efectuar sus actividades y en este caso la aviación se convierte en un insumo: pasajeros y carga que revitalizan turismo, hotelería, restaurantes, industria, servicios y comercio, afectados con el aumento o la disminución de la aviación.
El transporte de pasajeros ascendió en 2010 a 19 millones de personas movilizadas, cifra que triplica los 7 millones de 1990. Los internacionales representaron el 32% del componente total y su principal motivo de viaje, al igual que los nacionales, fueron los negocios.

La carga también evolucionó positivamente en la última década con un incremento promedio de 6% anual. De 583 mil toneladas en 2010, 79% fueron internacionales, 21% nacionales, 64% correspondieron a exportaciones y 36% a importaciones.

Cifras que indican que en la economía, vuela alto la aviación.

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