Por: Mario Morales
El país de las maravillas

¿Indignos o indignados?

Lo más grave de que gane el uribismo no solo es el regreso impune del partido del odio (ya lo decía Gabo, “volverán, la vergüenza tiene mala memoria”), sino también el espaldarazo a toda esa clase dirigente que se alineó sin pudor para la foto y que tiene el país como lo tiene. Dime con quién andas y te diré quién eres, decían los abuelos antes de ser víctimas de posverdades y fake news.

Es la enseña no confesada de defender el establecimiento, si el establecimiento significa mantener prerrogativas, privilegios, derechos de casta y títulos de posesión o dominio con base en la pretendida inmortalidad de blasones de corte medieval.

Es como si no importara la insultante desigualdad, o que ese establecimiento se coma $51 billones al año en corrupción, sin contar la mermelada que alcanza los $57 billones solo en los gobiernos de Uribe y Santos.

Es como si ignoráramos que en ese establecimiento no cabemos los ciudadanos y que desecháramos la posibilidad de actualizar esta sociedad que pide a gritos, en las plazas, redes y ante los medios casados con el conformismo, pluralismo e inclusión.

Así somos y así vamos. De a poquitos. Un paso adelante y dos para atrás. Votando por Pastrana para impedir la última toma del narcotráfico al Estado. Y se logró. Votando por Garzón y Noemí, y cuatro años después por Carlos Gaviria para impedir la llegada del populismo de derecha… Y perdimos. Votando por Mockus, la educación y el derecho ciudadano para evitar “el que decía Uribe”… Y volvimos a perder. Votando en segundo período por Santos solo para que firmara la paz y empezara la reconciliación… Y lo logramos. Votando por Fajardo para recuperar el valor de la palabra empeñada y contra el todo vale. Y perdimos una vez más… Ahora tenemos otra oportunidad…

Después de sopesarlo, votaré, como muchos, por Petro con el mandato preciso de combatir la corrupción y disminuir la desigualdad. Nada más. Suficiente para nuestro lento caminar en este mundo —siguiendo a Eduardo Galeano— “de indignos e indignados. Ya sabrá cada quién de qué lado puede o quiere estar”.

@marioemorales y www.mariomorales.info

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