Por: Juan Pablo Ruiz Soto

Infraestructura, agricultura y ambiente

EN EL PLAN NACIONAL DE DESARRO-llo (PND) se habla de cinco locomotoras. Analizaré dos de ellas en relación con el medio ambiente: Infraestructura y Transporte; Agricultura y Desarrollo rural.

En Infraestructura y Transporte, el PND propone estrategias de mitigación al cambio climático (CC) mediante la reducción de emisiones contaminantes en los diferentes sistemas de transporte, el uso de combustibles limpios y de vehículos con tecnologías de baja emisión, así como la utilización de nodos de transporte menos contaminantes: el fluvial y el férreo. En el PND faltan metas e indicadores para estos propósitos.

El CC exige modificar las especificaciones de puentes y carreteras, y cambia la confiabilidad en la conectividad. Al PND le falta una estrategia de adaptación de la infraestructura al CC. En este invierno estamos viviendo múltiples ejemplos de este tipo de impacto. Debe preverse que el CC implica una mayor ocurrencia de este tipo de condiciones climáticas extremas.

El Ministerio del Medio Ambiente debe asegurar capacidad técnica para minimizar el impacto ambiental de las vías e incluir recursos para hacer efectivo el Ordenamiento Ambiental Territorial en las áreas de influencia vial. Todo ello beneficia el mantenimiento de las vías y la conservación de la base natural.

Los vehículos particulares deben gravarse con impuestos crecientes según su aporte contaminante, así el consumidor y el productor preferirán autos pequeños, de menor impacto. También se debe generar un impuesto a los combustibles como compensación ambiental, e invertirlo en el pago de servicios ambientales y ordenamiento territorial.

En Agricultura y Desarrollo rural, debe invertirse en investigación para apoyar la producción agropecuaria sostenible. En ganadería, los sistemas silvopastoriles han probado incremento en capacidad de carga ganadera y rentabilidad, así como mejoras en suelos y biodiversidad. Estos sistemas deben ser apoyados más allá del actual proyecto piloto de 50.000 hectáreas de Fedegán. Por el uso de árboles, ésta es una estrategia de mitigación y adaptación al CC. El ICR por siembra de árboles, entendido como capitalización rural, debe ampliarse y llevarse a los medianos y pequeños productores. Para definir una política de agrocombustibles se debe revisar su relación con la producción agropecuaria y su impacto sobre la utilización del agua, las tierras y la biodiversidad. Se debe impulsar el uso sostenible de la biodiversidad apoyando el Fondo de Biocomercio.

Es importante aprobar la Estrategia Nacional de Pago por servicios ambientales para la reconversión en el uso del suelo. Las ciudades deben transferir recursos al campo para asegurar los servicios ambientales hídricos. En las Zonas de Reserva Campesina se debe usar esta herramienta para generar ingresos y estabilidad a los productores campesinos. Se debe apoyar la producción agroecológica certificada tanto a nivel familiar, como agroindustrial. En Colombia, en agricultura orgánica hay 40.000 hectáreas, mientras Brasil tiene 800.000. En el PND falta una meta al respecto.

Al apoyar el desarrollo de vivienda rural, debe valorizarse la arquitectura tradicional y el uso de materiales locales; articular regiones rurales al agro y ecoturismo, aprovechando la belleza de los paisajes y la cultura rurales.

Estos son algunos de los temas en desarrollo rural asociados a la gestión ambiental que deben complementar el PND.

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