Por: Antonio Casale

Inglaterra define el futuro del fútbol

Las medidas que están a punto de tomarse en Inglaterra para mejorar su fútbol pueden marcar un nuevo orden mundial.

Allá el debate está encendido gracias a sus pobres actuaciones en el plano internacional. La selección inglesa ocupa el modesto puesto 17 en el escalafón de la FIFA y en competiciones europeas de clubes carecen de representación en los cuartos de final para esta temporada.

Hay quienes, como el Kun Agüero, figura del Manchester City, consideran que la Premier League es el mejor campeonato del mundo a pesar de todo. El argentino afirma que los equipos privilegian la lucha por el torneo interno respetando las costumbres del juego trepidante, vertical y ofensivo que históricamente ha diferenciado al fútbol inglés de los demás. Sin duda es un espectáculo que no se puede ver en ninguna otra latitud. Lo malo de esto es que les cuesta mucho a la hora de competir en Champions o en Europa League pues sus similares españoles, alemanes e italianos de hoy, si bien son veloces y explosivos como los ingleses, también son más equilibrados y defienden mejor. Lo primero es una novedad y de cierta manera lo aprendieron de los ingleses; lo segundo es parte de su ADN y siempre ha sido así. Esto, a la hora del resultado final, marca la diferencia.

Pero lo que más les preocupa es el pobre desempeño de su selección. En ese sentido los más puristas culpan de la situación a la gran cantidad de extranjeros que están jugando en la Premier, argumento similar al que está de moda en Italia. Arsene Wenger, entrenador del Arsenal, salió al corte y declaró que entre 1888 y 1992, fecha en la cual se fundó la Premier League como la conocemos, jugaban primordialmente ingleses en el torneo doméstico y los resultados fueron igualmente pobres, salvo por el título mundial obtenido en casa en 1966.

El presidente de la FA, Greg Dyke, ya presentó un plan de reforma a lo fundamental del fútbol inglés. Incluye medidas para reducir el número de jugadores provenientes de afuera de la Unión Europea a través de exigencias como un mínimo de partidos con su selección nacional en los últimos 24 meses. También implementarán un plan auditado de desarrollo de divisiones menores al estilo alemán. Dicho de otra forma, jugarán más ingleses y menos extranjeros en la Premier League. Para que se lleven una idea, en la Champions de 2014 actuaron apenas 23 ingleses, número que contrasta con los 51 brasileños que tomaron parte de un torneo hecho originalmente para los europeos.

Si el nuevo modelo inglés prospera, seguramente será secundado por Italia e incluso España, lo cual disminuirá las exportaciones de Suramérica al Viejo Continente. Esto supondrá un negocio no tan bueno para los empresarios, pero también el rescate de las buenas costumbres de este lado del mundo, pues los buenos exponentes volverán a jugar acá, al estilo suramericano. No se fabricarán más jugadores para que triunfen en Europa. Volveremos a nuestras raíces.

 

 

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