Por: Iván Mejía Álvarez

Inmensa preocupación

Una inmensa preocupación dejó el nivel técnico de la selección en el partido perdido contra los venezolanos. Se jugó horriblemente mal, se cometieron demasiados errores en la alineación, posicionamiento en el campo y el técnico también resulta comprometido en el fiasco que fue el viaje a Estados unidos.

Eso sí, es justo admitirlo, el atenuante es que la selección fue conformada con mayoría de jugadores provenientes de Europa, donde las ligas apenas están en pretemporada y los futbolista no mostraron el rodaje y se vieron tiesos, durísimos, como era de esperar.

La etapa crucial para Colombia de la eliminatoria está apenas a 20 días y con el equipo que jugó ante los patriotas no se puede esperar mucho, no hay de dónde y no hay con qué ganarles a los vecinos. Es urgente replantear el tema por parte del adiestrador y empezar a observar ya algunas variantes que podrían comenzar por darles ingreso en el equipo a jugadores del torneo local que parecen estar en mejor condición físico-técnica que los ‘europeos’. Por eso, algunos dicen que fue bueno que el fiasco ante Venezuela se hubiera producido en estos momentos, porque le permitirá a Eduardo Lara recomponer el equipo y encontrar soluciones diferentes a los que actúan en el Viejo Continente, que llegarán un poco menos tiesos pero sin partidos.

A Lara se le nota confundido, sin velocidad mental para los cambios. Su trabajo, como se dijo en su momento, en el juego contra los peruanos fue bastante cuestionable y en el partido contra Venezuela cometió errores que no son permisibles en el próximo combo. Alinear a Viáfara fuera de posición es un grave error, porque cercenó la salida de Armero y le restó marca y salida a Colombia por la banda derecha, donde mejor juega el del Caldas. Mantener a Vargas tras la violenta patada que pegó y que merecía roja, fue otro error. La lentitud de Lara propició la expulsión del volante. Excluir a Fabián, pasar a Viáfara a la derecha e ingresar a Marín en la zurda, era lo lógico, pero Lara no lo vio. A Mosquera le sobró más de media hora en el campo. El retorno de Córdoba fue paupérrimo y la pareja Córdoba-Perea fue un desastre. Como dice Umaña, en el fútbol se puede perder, pero hay formas de perder y la de Colombia fue preocupante. Profesor Lara: estamos preocupados por la salud suya y la de la selección.

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