Por: Mario Fernando Prado

Interlocutor para Buenaventura

En mora está el Gobierno Nacional de nombrar un único interlocutor portuario para que interactúe con conocimiento, autoridad y consenso ante los distintos organismos estatales.

Buenaventura no puede seguir con tanto liderazgo disperso que en últimas lo que hace es, o enredar más las cosas, o generar un clima de incertidumbre e incredulidad para nada convenientes.

En el bello puerto del mar, cada cual tira para su lado y no hay unidad de criterio: unos dicen una cosa, otros otra, otros todo lo contrario, y así no es posible tender puentes de entendimiento ni menos la generación de confianza.

En Casa de Nariño existen las mejores intenciones para con Buenaventura. Hay funcionarios vallecaucanos interesados en buscarles salida a los cientos de problemas que aquejan a este puerto-municipio y la orden presidencial es atender las urgencias que lo aquejan.

Lo que se vive, sin embargo, es harto desalentador, porque hay ocasiones en que los porteños no se ponen de acuerdo ni en el desacuerdo, y el desgaste es total. Se dejan de hacer inversiones y muchas se pierden por la falta de un derrotero único. Reina además la desconfianza que se alimenta del clima de corrupción que merodea en algunas de las entidades municipales.

Se necesita por tanto un alto comisionado —o como quiera llamársele— que represente los intereses de los sectores público y privado y que tenga acceso a los más altos dignatarios del gobierno central. Una persona a la que le crean. Un funcionario intachable más allá de los intereses personales y politiqueros.

¿Que es difícil de encontrar? Sí. Y que no va a ser monedita de oro para gustarle a todo el mundo, también. Pero sin esa persona va a ser muy difícil que haya un sincronismo y un gana-gana capaz de lograr un sano entendimiento y un trabajo mancomunado por el bien del primer puerto de Colombia.

Lo anterior fue discutido en días pasado con altos dignatarios de la cúpula gubernamental de Bogotá y están de acuerdo con esta figura.

Falta ver qué opinan la Gobernación del Valle, la Alcaldía bonaverense, las fuerzas vivas del puerto y los empresarios. ¿Será que sí se podrá?

Buscar columnista

Últimas Columnas de Mario Fernando Prado

El Hotel Estación, abandonado

El Cauca no puede solo

Alta Consejería para el Pacífico

La caucanización del Valle

Votar sin odio