Por: Iván Mejía Álvarez

Irregularidad total

En España la lucha es entre dos, el Barcelona y el Real Madrid, que llevan una vibrante lucha deportiva con unas campañas sensacionales. Ese duopolio obliga a ganar fecha tras fecha esperando la cita del próximo 10 en el Bernabéu, donde dirimirán el posible ganador de la Liga.

En Italia, la pelea es entre tres y con la victoria de Roma sobre Inter, en el clásico del sábado pasado en el Olímpico de la capital, el Calcio vive un final dramático. Milan no aprovechó la caída del elenco neroazurro de Mourinho para pegarse a la punta, pero todavía no hay final y el juego esta en la cancha.

En Inglaterra, el Chelsea goleó y Manchester ganó con autoridad para mantener el pulso por la Premier League, con un Arsenal que dilapidó una magnífica oportunidad de seguir pegado a la punta al igualar con uno de los coleros. El próximo Manchester-Chelsea puede dar luces sobre el ganador de la Liga inglesa.

En Alemania, cayó el Bayern y el Schalke es líder con dos puntos de ventaja. En Europa los grandes lo son de verdad y se hacen respetar.

En Colombia, para ir a terreno local, la irregularidad sigue siendo el primer factor. Real Cartagena venía embalado y tras golear al Júnior en el Metropolitano, no se preveía una caída tan estrepitosa ante el Pereira, que venía de ser goleado por el Once Caldas. Y cómo entender que una semana después de ser paseados por Santa Fe, los muchachos de Millonarios terminaran goleando a los rojos y dándoles una lección.

No son confiables, no son regulares, hoy es un beso y una caricia, mañana una maldición. Los grandes no son grandes, tan sólo en el nombre y la historia, pero el rendimiento es totalmente anormal. Miren la ubicación de Millonarios, América y Nacional, los equipos con mayor cantidad de títulos, y entenderán cómo marcha el campeonato. Ni siquiera el Real Cartagena con sus 21 puntos puede sentirse seguro. La pelea es entre diez equipos y tan sólo hay cuatro casillas para las finales.

De la irregularidad se desprende generalmente la mediocridad y eso es el campeonato colombiano: un torneo dramático, con fútbol regularcito y con mucha intensidad y poco juego, donde no hay grandes.

 

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