Por: José Roberto Acosta

Irregularidades del Fondes

La irresponsable improvisación del Gobierno en materia de financiación de las cacareadas obras de infraestructura de 4G queda en evidencia al revisar el manejo que se ha dado al Fondo Nacional para el Desarrollo de la Infraestructura (Fondes).

El artículo 135 del último Plan de Desarrollo 2014-2018 dispuso que el Fondes fuera administrado por la Financiera de Desarrollo Nacional (FDN) en los términos de la reglamentación que se expida y el contrato que se suscriba para tales efectos, y hasta la fecha esa reglamentación y contrato no existen. Como el patrimonio del Fondes estaría constituido principalmente por lo recibido de la enajenación de la participación del Estado en Isagén, si dicha privatización no se hubiera suspendido, en la actualidad tan cuantiosos recursos no estarían administrados por la FDN, como tanto lo repitió el Gobierno.

Algo peor, el parágrafo del artículo citado dispone que los recursos resultantes de dicha enajenación se incorporarán el presupuesto de gasto de la Nación (¿mermelada?), sin destinación especial, contradiciendo lo afirmado en su recurso de súplica por el Ministerio de Hacienda al Consejo de Estado. Mientras tanto se mantendrían en una cuenta especial e independiente administrada por el Tesoro Nacional, sin que hasta la fecha tampoco se hayan reglamentado los términos y plazos en que dichos recursos se deban transferir a la FDN.

Además de reconocer este preocupante limbo jurídico, el propio presidente de la FDN también reconoce que el riesgo de no pago de la cartera en su project finance no es estándar y que los modelos de simulación de flujos de caja adolecen de “falta de referentes históricos en Colombia”, algo que los opositores de alimentar el Fondes con los recursos de la enajenación de Isagén han denunciado en diferentes tribunas.

Extraña también que la FDN estime una rentabilidad financiera del Fondes del IPC+5, sin hacer la más mínima mención al riesgo implícito en dicho rendimiento, agravado además por un apalancamiento de 5 a 1.

Parafraseando a un simpático exministro de Hacienda que recomendó visitar al psiquiatra a los opositores de la venta de Isagén, me permito recomendar visita, pero de la Contraloría, la Procuraduría y hasta la Fiscalía, a la FDN, en donde, según me cuentan, aparecen gastos de representación y celular exorbitantes, como si el dinerito de Isagén no fuera de todos los colombianos.

 

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