Por: Antonio Casale

James no fracasó

Si todo termina de ir por su curso normal, los días para James Rodríguez están contados en el Real Madrid. Independientemente de cuál sea su destino, llega la hora del balance.

Para empezar, es difícil que un colombiano vuelva, al menos en los próximos diez o quince años, a vestir la camiseta del Real Madrid en una posición ofensiva. A James nadie le regaló esa posibilidad; se la ganó con su fútbol, sus goles, que son muchos para un volante, y un gran Mundial en Brasil. Por eso le dieron la camiseta número 10 del equipo más laureado del mundo. Si somos honestos, sabemos que de la mitad para arriba no hay un jugador, ni en el presente ni en la siguiente generación de colombianos, con el nivel necesario para llegar al Bernabéu. Visto desde la óptica local, lo de James en el Madrid fue todo un éxito.

Por otro lado, la ovación del público el fin de semana pasado en su despedida tácita al momento de salir del campo significa un reconocimiento de parte de la hinchada que no todo el mundo se gana. Sin ese aplauso se han ido jugadores de talla mundial, como Michael Owen, Robben, Sneijder, Van Nistelroy, Di María y Robinho, por citar a algunos relativamente recientes. Esa ovación es la confirmación de que James no se va por mal jugador sino porque simplemente no cabe en el esquema ganador de Zidane.

Los números tampoco mienten. Hay pocos volantes con tantos goles en el mundo como él. A pesar del poco tiempo que jugó, es el mejor asistidor de la temporada en su equipo. Muestra inequívoca de que cuando lo pusieron supo responder. No lo duden, hizo todo lo que estuvo a su alcance.

En su primera temporada brilló porque a Ancellotti le funcionaba un volante del tipo de James detrás de los delanteros. La cosa con Benítez no anduvo bien para ninguno y Zidane encontró la receta del éxito con un sistema de juego en el que necesita respaldo para sus delanteros y la salida de los laterales. Ese equilibrio se lo dan Casemiro, Kross y Modric. James no cabe ahí porque es un gran lanzador, lo hace bien en el juego en corto y tiene gol porque pisa el área, pero no tiene mucha marca ni tampoco tranco largo para salir por los costados. Ese arsenal ofensivo necesita hombres de mayor equilibrio que lo respalden. James no es delantero, pero tampoco es volante de marca. Mientras la BBC dé resultados, es difícil que un jugador como él sea titular.

James es muy joven y tiene tiempo de sobra para ser más relevante en otro equipo del primer mundo. Como el Madrid no hay dos, es cierto, pero también lo es que hay vida más allá de la casa blanca. Veremos cuál es su próximo destino. Todo indica que se vestirá de rojo.

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