Por: Adolfo Meisel Roca

Jornada escolar completa

EL ACTO LEGISLATIVO POR MEDIO del cual se reforma el régimen de regalías avanza sin mayores tropiezos en el Congreso. Por esa razón, a partir de 2012, las regiones contarán con una cifra creciente de recursos para invertir en macroproyectos "de desarrollo social, económico y ambiental", tal como se establece en la nueva redacción que tendrá el artículo 361 de la Constitución.

De acuerdo con las proyecciones del Ministerio de Hacienda entre 2012 y 2020 las regalías a transferir representarán anualmente una cifra cercana al 1% del PIB. Paradójicamente, en los próximos años estaremos enfrentados no a las restricciones presupuestales que tradicionalmente han frenado la inversión en las regiones, sino a obstáculos institucionales que pueden llevar a que se desaproveche esta oportunidad sin igual.

Por lo anterior, es urgente definir las prioridades para los macroproyectos que se podrán financiar con recursos de las regalías, sobre todo en las regiones más rezagadas del país, que son las que van a recibir más recursos en términos per cápita. Creo que no hay una inversión más rentable para la periferia colombiana que la que se hace en el capital humano.

En el caso de la Costa Caribe, un macroproyecto educativo al cual debe dársele prioridad dentro del nuevo régimen de regalías es el de la construcción de la infraestructura de colegios necesaria para poder establecer la jornada completa en todo el sistema escolar público. El economista Leonardo Bonilla, del Centro de Estudios Económicos Regionales, acaba de publicar un interesante estudio titulado Doble jornada escolar y calidad de la educación en Colombia, que está disponible en la web. El autor discute los efectos nocivos de la doble y triple jornada escolar sobre el rendimiento académico. Asimismo, calcula los costos para construir los colegios que se requieren para la jornada única. Adicionalmente hay que destacar que la evidencia empírica muestra que la jornada completa reduce la exposición a la delincuencia, la droga, el embarazo juvenil y reduce la deserción.

Con el ánimo de ampliar rápidamente la cobertura en educación, desde hace varias décadas el país ha promovido la doble jornada escolar. En ocasiones también hay triples jornadas, pues se agrega la nocturna. En la actualidad, alrededor del 10% de los jóvenes colombianos que estudian en colegios públicos asisten a clases en jornada completa. La razón por la cual se ha aplazado la ampliación de la jornada para que sea completa ha sido la escasez de recursos.

En el estudio de Leonardo Bonilla se encontró que en la Costa Caribe es donde la situación en materia de jornadas parciales es más crítica. En esta región sólo el 1% de los jóvenes que estudian en colegios públicos lo hacen en jornada completa. ¿Cuánto valdría construir los colegios para que todos ellos estuvieran en jornada completa? Se necesitarían en total 2,1 billones de pesos. Una cifra grande, es cierto, pero sólo representa el 8% de las regalías proyectadas para el Caribe colombiano en el periodo 2012-2020. Afortunadamente, ahora podremos avanzar para que en unos pocos años todos los jóvenes que estudian en colegios públicos lo hagan en jornada completa. Sólo falta la voluntad colectiva para lograrlo.

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