Por: Antonio Casale
Mucha bola

Juan Antonio azul

A las 11:57 a.m. del 9 de octubre viniste al mundo. El médico que atendió tu parto, Camilo Rodríguez, es hincha de Santa Fe. Cuando te sacó del vientre de tu mamá sentí que traías la estrella 15 con tu presencia. Desde ese día Millonarios no pierde. Ayer gritamos campeón después de otro parto. Fuiste la más hermosa cábala azul desde que tengo uso de esta pasión.

Cuando crezcas te contaré que al nacer el equipo ocupaba una posición, un poco más arriba de la mitad de la tabla, que invitaba a pocos a soñar. Te diré que este Millonarios no tenía estrellas. Sabrás que fui de los más críticos por la forma en que conformaron la nómina a comienzo de campeonato, porque pensaba, pienso y pensaré, que nuestro equipo y nuestra hinchada merecen contar con los mejores. La mayoría de las veces en el fútbol y en la vida ganan los que cuentan con las mejores herramientas.

Pero el fútbol se parece a la vida. No siempre pasa lo que parecería lógico. Cuando hay ganas, orden, disciplina, solidaridad, trabajo y un buen líder se juntan pueden suceder milagros. Te enseñaré, gracias a este Millonarios 2017, que no existen los imposibles. Que el talento no sirve de nada si no se acompaña de los valores anteriormente mencionados y que nunca hay que perder la fe.

Te confesaré que antes de tu llegada a este mundo me había vuelto un poco negativo. El mundo es así, te va llevando por su cauce normal. Las victorias en la vida diaria son pocas y las derrotas muchas. Por eso uno a veces pierde la ilusión. Pero tu nacimiento y este Millonarios me han hecho volver a creer, como cuando era niño, que todo se puede.

Sabrás que este Millonarios tiene muchos héroes. Personas comunes, sin superpoderes. Miguel Ángel Russo, el entrenador, un señor que nunca se dejó desestabilizar, ni en la derrota ni en la victoria. Un líder que se chupó toda la presión en los malos momentos y supo llenar de confianza a sus dirigidos. Los convenció de que la estrella 15 era una posibilidad en la medida en que ellos la trabajaran. Vikonis, el arquero que se convirtió en figura esta vez. Un uruguayo muy trabajador que fue fundamental cuando se necesita a un gran portero, en las finales. Te hablaré de Duque, un bogotano como tú que creció soñando con vestir la camiseta de Millonarios y salir campeón, los sueños se cumplen. Fue el mejor. Te diré que Cadavid, un defensa fuerte, a veces imprudente, fue la muralla sobre la cual se edificó una defensa difícil de vencer. Sabrás que Del Valle, el goleador, nunca me pareció el delantero ideal para Millonarios. Me calló la boca con goles y se metió en el corazón para siempre.

Pero también te enseñaré que no siempre gana. Que estos momentos no se repiten todos los años y que la derrota también forma parte de la vida. Por eso lo más lindo que tiene Millonarios es su hinchada, que ha permanecido en las malas que es cuando se conoce a la gente. Las victorias saben mejor cuando se saben sufrir. Llegaste al mundo y fuimos campeones. Nadie te lo va a quitar. Tu primer amor es azul.

 

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