Por: Iván Mejía Álvarez

Jugar bien

Una frase de Jose Mourinho, el nuevo técnico del Real Madrid, tan vieja como llamativa: "para ganar hay que jugar bien".

Y, ¿qué es jugar bien?, se pregunta el aficionado. ¿Cuál es el secreto? Y acá empiezan los problemas, porque todos los hinchas, conocedores o no de los intríngulis del fútbol, tienen su propia definición y su propia forma de verlo. No existe una norma universal, una verdad rebelada sobre el juego.

Rafael Benítez, ex técnico del Liverpool, campeón de la Champions, finalista con el Valencia, tiene su versión acerca de qué es jugar bien: “A veces, tengo la sensación de que se confunde la calidad técnica con el talento y jugar bien con mucha posesión del balón. Para mí, cuando un futbolista juega bien es cuando hace lo que tiene que hacer en cada momento, cuando elige la mejor opción. A veces, un despeje en una situación comprometida es la única solución y, por tanto, tomar esa decisión demuestra calidad. Dominar el balón muy bien, regatear o pasar muy bien puede resultar erróneo si se hace cuando no se debe. La clave está en pensar, en entender el juego y elegir bien”.

Se puede jugar bien sin tener la pelota. Por ejemplo, el Inter ganó la Champions regalando la bola, metiéndose atrás, pero usando las transiciones rápidas y contundentes cuando se descolgaba en fase ofensiva. Se puede jugar bien al estilo inglés: galopada por las bandas de los laterales, centro al medio, aparición de puntas y volantes al ataque con certeros remates de cabeza. Se puede jugar bien con posesión extenuante de pelota como Barça o España.

Todos los caminos conducen a Roma y por ende al triunfo. Lo importante es elegir el camino y saber transitarlo. Si se tienen jugadores para tener la bola, pues a manejar conceptos de posesión que no deriven en un inútil e infructuoso futbolito. Si se tienen elementos para contragolpear, pues a defenderse en forma sólida pero usando las transiciones ofensivas que permitan desdoblarse y llegar al ataque.

Lo que sucede, coincidiendo con Benítez, es que en Colombia han vendido la idea de que sólo es válido jugar teniendo la pelota. Ciertamente, por características e idiosincrasia es más fácil llegar a triunfar con la pelota que sin ella. Jugar sin el balón requiere grandes dosis de sacrificio y solidaridad que son poco habituales en el futbolista colombiano.

Siempre gustará el equipo que tiene el balón, toca, se regodea, circula, es vistoso con el útil, que el equipo que se defiende y contragolpea. Pero esa ya es una categoría de lo estético, diferente al concepto de jugar bien. Ni siquiera jugando bien se puede garantizar la victoria. España contra Suiza en Sudáfrica tuvo el 75% de posesión y terminó perdiendo. ¿Quién juega bien? Sencillo, elemental, el que se defiende bien y ataca bien. ¡Vaya consígalo!

 

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