Por: Ramiro Bejarano Guzmán

Juguetes peligrosos

A PARTIR DEL 1º DE  MARZO EL TEMIBLE Juan Manuel Santos maneja a sus anchas los computadores de Raúl Reyes, con base en los cuales suministra la información que le ha parecido. De esos aparatos han salido cosas malas y buenas. A los presidentes Chávez y Correa no les ha ido bien; pero en Costa Rica encontraron una caleta de medio millón de dólares.

Ahora resulta que en la cúspide del escándalo de la parapolítica, curiosamente un día después de que Mancuso reiterara sus acusaciones contra el Ministro de Defensa sobre sus entrevistas con paramilitares, ¡oh coincidencia¡, los computadores de marras empiezan a botar rumores de que opositores del Gobierno, como Piedad Córdoba, y miembros de las Cortes y de la Fiscalía podrían estar comprometidos con las Farc.

Si Juan Manuel hubiese enviado a la justicia al día siguiente de la muerte de Reyes los computadores incautados, ya las investigaciones estarían avanzando. Pero no, prefirió quedarse con ellos y suscitar toda clase de suspicacias. Por eso, hizo bien la Sala Penal de la Corte en pedirle que remitiera los computadores que inexplicablemente seguían siendo estudiados por el Ministro de Defensa e inteligencia militar, y vaya uno a saber si también por su amigo y ex asesor, el no menos temido  Juan José Rendón. ¿Puede asegurar Santos que no volvió a hablar con este  último? Lo dudo.

No es la primera vez que el Santos sugiere vínculos de alguien con las Farc. Recordemos el incidente de la rueda de prensa, en la que se prestó para que quedara en el ambiente una acusación similar contra Rafael Pardo. Si sin computador se enredó en las falsas imputaciones contra un senador amigo, con tres computadores de un guerrillero, es capaz hasta de tumbar a Uribe.

A propósito, la vocación de sindicado del presidente Uribe lo tiene preso de la reelección, pues su obsesión por reelegirse obedece al temor que le han vendido de que al dejar la Presidencia podría ser perseguido judicialmente, entre otros, por la Corte Penal Internacional (entre otras, inverosímil y sospechosa la versión del testigo que afirma que alguien lo quería sobornar para que hablara mal del mandatario). Por eso arruinó la reforma política, para asegurarles a sus amigos las curules y la vigencia de sus partidos, a cambio de que le aprueben su reelección, como cuando Yidis y Teodolindo.

Volvamos a los computadores. No pongo en duda que la información de Reyes sea importante y además eficaz en la lucha contra la insurgencia, sobre todo si no se maneja con criterios partidistas, como lo hace Juan Manuel, para más señas ex presidente del Partido de la U, tan afectado con la parapolítica, como los miembros de la coalición uribista. Pero de ahí a que el régimen utilice calculadamente lo que allí aparece para que se tejan versiones mal intencionadas contra quienes no son uribistas o juzgan penalmente a la coalición oficial, es un procedimiento copiado del régimen siniestro de Fujimori-Montesinos, al que cada día nos parecemos más.

Pregunto si, por ejemplo, en alguno de esos tres computadores ya aparecieron las conversaciones que en 1997 sostuvo Juan Manuel con el propio Raúl Reyes, una de las cuales se hizo pública, cuando Santos hablaba en término coloquial con ese criminal, y hasta prometía brindar con él un buen vino.

Sí, el drama de Juan Manuel es que debe aparecer no sólo en los computadores de las Farc, sino probablemente en los de las Auc y en los de Víctor Carranza, entre otros. Su ventaja es que él maneja la inteligencia militar, los cables del Gobierno, y, claro, varios medios de comunicación que le corren a publicarle todas sus filtraciones perversas.

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Adenda.- Si a alguien le quedaba duda de que se quiere aniquilar a la Corte Suprema de Justicia, la prueba reina es la propuesta de tinte fascista y totalitario, de  crear un tribunal especial para juzgar a los magistrados que tienen prisioneros a sus aliados políticos, por cuya autoría ya nadie responde.

notasdebuhardilla@hotmail.com

 

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