Por: Catalina Uribe Rincón

La Aerocivil no quiere a los estudiantes

Según la reglamentación de la Aerocivil, “toda persona que viaje por vía aérea deberá pagar un impuesto de salida”. Están exentos del impuesto, entre otros, los “colombianos que adelanten estudios en el exterior con becas o préstamos del Icetex y estudiantes que viajen por cuenta de universidades reconocidas por el Ministerio de Educación”. Tiene sentido pues este es un impuesto que exime a cualquiera que resida en el exterior y quienes estudian por fuera viven en el exterior. Además, muchos estudiantes tributan doble: en el país en el que estudian y en Colombia.

Sin embargo, desde que estudio por fuera, no ha sido posible lograr la exención de dicho impuesto. Copa recauda el impuesto únicamente en efectivo, en pesos colombianos y da como comprobante de pago un recibo de caja hecho a mano. En un viaje me informaron que, para comprobar mi estatus y ser eximida del impuesto, no servía la visa de estudiante que indica la universidad a la que voy. En el siguiente, no aceptaron un documento oficial del país donde estudio, que certifica el tipo, la duración del programa y quién lo paga. Me dijeron que necesitaba una carta de la universidad.

Finalmente, llegué con la carta de la universidad, pero tampoco sirvió. Fui directamente a la Aerocivil y me informaron que la carta debe ser emitida por la universidad en la que estudio, dirigida a Juan Carlos Salazar, director de la Aerocivil, y debe especificar “que se haga la exoneración del timbre ya que es estudiante colombiano en el exterior”. En otras palabras, una universidad extranjera le debe decir a una autoridad colombiana que exonere de $89.000 a un estudiante nacional porque, al parecer, Colombia no lo logra con sus propias normas.

La anécdota kafkiana demuestra que existe una falta de claridad y de conocimiento de este tipo de normas tributarias. Hay mucha improvisación y el sentido de la norma parece perderse. ¿A quién se quiere eximir y por qué? Esto sin contar que hay aerolíneas que cobran el impuesto en el tiquete y cientos de estudiantes lo pagan sin siquiera saber cómo se hace la devolución. ¿Tiene algo que decir la Aerocivil o le seguirá botando la pelota a las aerolíneas para que ellas decidan, como si fueran jueces, qué quieren hacer?

 

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