Por: Indalecio Dangond B.

La agricultura en Brasil

Conversar con productores agrícolas brasileros tiene unos matices bien interesantes para quienes vibramos con este tema.

Con ellos el asunto “agro” gira en torno a variedades transgénicas, sistemas integrados de agricultura de precisión, manejo del suelo, rotación de cultivos, tecnología de riego y cooperativismo agrario. Tienen una visión de desarrollo del sector bastante innovadora y con visión a futuro y seguramente por ello son los mayores productores globales de azúcar, café y jugo de naranja y tienen un honroso segundo lugar en producción de soja, carne bovina y etanol.

Recientemente tuve el privilegio de recorrer las zonas agrícolas de las ciudades de Cascavel, Maringà y Londrina en el Estado de Paraná y constaté de primera mano lo bien organizados que están en Brasil los empresarios del campo, y es que son de verdad empresarios. Con el fin de optimizar su producción, el Ministerio de Agricultura, Pecuario y de Abastecimiento (MAPA), les provee un mapa de las zonas agrícolas por municipio y detalla los períodos ideales de siembras según el riesgo climático. Es algo similar al POT rural que he planteado varias veces desde esta columna como el sistema óptimo para potencializar y enrutar al sector.

En los campos de Brasil las sembradoras, fumigadoras, cosechadoras y los ingenieros agrónomos no conocen las cercas. Los tractores duran hasta seis horas seguidas arando los campos de varias fazendas (Granjas) para reducir tiempos y costos. Así se cosechan unas 400.000 hectáreas anuales de soja, maíz, frijol y sorgo de 4.215 productores de la cooperativa Coopavel en el Estado de Paraná. Este sistema de cooperativismo agrario les ha permitido a los agricultores aprovechar mejor el servicio de asistencia técnica y de transferencia de tecnología, reducir sus costos de producción y comercializar a un mejor precio sus productos. Es decir, desarrollan una agricultura productiva, competitiva y rentable.

Otro actor importante en la agricultura de Brasil, es la empresa brasilera de investigación agropecuaria, Embrapa. En sus 44 centros de investigación hay 8.000 funcionarios dedicados a brindar soluciones viables para el desarrollo sostenible de los agronegocios en ese país. En la sede de Londrina (Paraná), pudimos observar las nuevas tecnologías para el desarrollo de plantas tolerantes a herbicidas y resistentes a insectos y sequia. Ya ven porque el maíz de ellos produce 10.000 kg/ha, la soja 4.000 kg/ha, el frijol 3.000 kg/ha y la yuca 38.000kg/ha, para poner tan solo unos ejemplos.

El desarrollo agrícola en Brasil es tan eficiente, que en este cuatrienio incrementaron el área agrícola de 50 a 55 millones de hectáreas y la producción de alimentos de 162 a 190 millones de toneladas. La adopción de semillas transgénicas ha sido un factor importante en este crecimiento. El 93% de la soja, el 82% del maíz y el 66% del algodón que se cultiva en ese país, es con semillas genéticamente modificadas. La mayoría de estas producciones se exportan a los mercados de la China, Rusia, Irán y Estados Unidos. De igual manera, también promueven la agricultura orgánica.

El crédito rural también juega un papel importante en la productividad de la agricultura en Brasil. En la ultima década quintuplicaron la disponibilidad de recursos de crédito, pasando de 27 billones de reales en 2004, a 136 billones en el 2014. La tasa de interés no supera el 5.5% efectivo anual, y si el productor toma una póliza de seguro agrícola o pertenece a una cooperativa agraria, puede reducirse hasta en dos puntos. Los créditos para instalación de sistemas de riego, modernización de tractores y bodegas de acopio tienen una tasa de interés del 3.5% EA, con un plazo de 12 años con tres de gracia.

Así, con visión empresarial, es como funciona la agricultura en el Brasil.

*Consultor en crédito de fomento

 

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