Por: Luis Carlos Vélez

La amenaza rusa

Colombia está en medio de un juego geopolítico regional que cada vez toma más fuerza. Rusia, China e Irán cada vez hacen más nexos con nuestros vecinos y no sobra preguntarse como nación: ¿Dónde estamos parados?

Por estos días hablamos del sobrevuelo de los poderosos aviones rusos por nuestro espacio aéreo. Difícil pensar que se trató de una simple equivocación, si se tiene en cuenta que el recorrido de esas naves fue doble y se hizo entre Nicaragua y Venezuela, dos países con los cuales Colombia mantiene, con diversa intensidad, diferencias políticas y limítrofes.

Esa no es la única confusión presente en lo que tiene que ver con las relaciones Rusia-Nicaragua y Colombia. Sospechosamente esta semana apareció un confuso informe de prensa desde Managua en el que se incluían declaraciones del jefe de los buques rusos Vladimir Ruban y el capitán de los navíos de ese país Keksey Osyannika, en el que se daba a entender que Moscú respaldaría a Nicaragua en caso de una confrontación bélica con Colombia.

El reporte tenía varias fallas. Primero, que las entrevistas en realidad fueron grabadas originalmente en agosto. Segundo, que las declaraciones de los funcionarios fueron transmitidas por un traductor de ruso. Y tercero, que estaban editadas. Es decir, no permitían asegurar inmediatamente que se tratara de un apoyo directo militar ruso, ni tampoco en caso de un enfrentamiento bélico entre Nicaragua y Colombia. Sin embargo, así se presentó. ¿Por qué? ¿Cuál fue la intención? Nuevamente algo difícil de asumir como un error.

La confusión fue tal que al final de la semana la Cancillería rusa emitió un comunicado en el que descartó cualquier apoyo militar a Nicaragua en caso de un conflicto bélico con Colombia. A pesar de la carta, es evidente que Moscú sí tiene sus fichas puestas en la región. Venezuela y Nicaragua mantienen comunicación y hacen negocios con el Kremlin. Y aunque estamos lejos del escenario de la guerra fría en que existía un mundo bipolar, no se puede desconocer que los principales contradictores de Estados Unidos cada vez más dejan huella en nuestra región. Basta con ver los cada vez mas frecuentes y millonarios negocios de China no solamente en Venezuela y Nicaragua, sino también en Ecuador y Argentina. Y como si fuera poco, ya no son extrañas las visitas e interés de Irán en Venezuela, Ecuador, Nicaragua y Bolivia.

¿Entonces? ¿Donde está parada Colombia? ¿Es realidad que Bogotá es más cercana a Washington que Caracas, Managua, Buenos Aires, Quito o La Paz? Por estos días tampoco se tiene certeza del tema, ya que el gobierno colombiano también envió una nota de protesta a Estados Unidos por la presencia de un buque explorador estadounidense en aguas de nuestro país.

La visita de principios de diciembre del presidente Juan Manuel Santos a Barack Obama nos dará más luces del verdadero estado de las relaciones de nuestro gobierno con el tío Sam. Sobre todo, es necesario pensar qué va a pasar en un escenario de posconflicto en el que finalmente podríamos encarar seriamente nuestro escenario regional, difícil de asumir en medio de una guerra interna.

 

* Luis Carlos Vélez, Director de Noticias Caracol

 

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