Por: Yohir Akerman

La cadena del fiscal

En el escritorio de la Fiscalía General de la Nación está uno de los temas más contundentes e indiscutibles por el completo acervo probatorio existente, pero complicado por las implicaciones políticas que tiene, que son los casos en contra del abogado del expresidente Álvaro Uribe Vélez.

En manos del fiscal y de la Corte Suprema de Justicia existen cientos de horas de grabaciones, legalmente obtenidas, que prueban que el abogado Diego Javier Cadena Ramírez ha actuado en contra de la ley para favorecer al senador Uribe Vélez incurriendo en soborno en actuación judicial.

Existen pruebas de los pagos que ha hecho a testigos y existen evidencias de que el abogado también ha ofrecido prebendas, como asesorías jurídicas, que incluso fueron ofrecimientos que hizo con autorización del mismo Uribe. (Ver “Proceda, doctor Diego”).

El expediente contiene pruebas de que el abogado Cadena ha presionado y amedrentado a testigos para conseguir cambiar sus declaraciones y que estas favorecieran a su cliente. Declaraciones de supuestos testigos a favor del senador Uribe no fueron escritas por los testigos sino por el abogado Cadena, como por ejemplo una del paramilitar Carlos Enrique Vélez.

El defensor de Uribe ha justificado eso diciendo que el testigo, a quien le entregó varias veces dinero, no tenía el grado de instrucción para poder escribirla y el mismo Vélez lo ha admitido agregando que sí recibió plata de Cadena por eso, lo cual está probado documentalmente.

En el acervo probatorio también hay una interceptación que demuestra que Cadena le informó al senador Uribe que le estaba prestando ayuda para “trámites judiciales” a ese mismo paramilitar Carlos Enrique Vélez, citado a declarar en el proceso como testigo a favor del expresidente. (Ver Preocupado y angustiado).

Fuera de eso Cadena ha faltado a la verdad en sus declaraciones ante la Corte Suprema cuando fue preguntado por estas actuaciones y admitió otras controversiales en sus declaraciones en los medios.

Como si fuera poco, está probada su intención de hacerle “una fiesta” al periodista que ha develado ante la opinión pública sus actuaciones ilegales, y hoy sabemos, gracias a otra grabación, que su intención era hacerle ese daño con, nada más y nada menos, el señor Diego Pérez Henao, alias Diego Rastrojo, como invitado especial. (Ver Vinagre).

Los hechos que deberían llevar a Cadena a prisión tienen que ver con las múltiples visitas que el abogado ha hecho a la cárcel de Palmira, en donde se ha reunido con el paramilitar Vélez, y a La Picota, donde hay otros presos de interés. Miremos.

Según registros oficiales, el 13 de marzo el abogánster, o abohámster, entró a la cárcel, según el libro de entrada, a visitar a “Pardo Hasche, Enrique y Acevedo Alzate, Héctor Adolfo”.

El señor Héctor Adolfo Acevedo Alzate fue detenido el 9 de febrero de 2018 por miembros de la Policía Nacional y la Embajada de los Estados Unidos formalizó su solicitud de extradición el 9 de abril por el delito de tráfico de narcóticos. Otro narco más de los que defiende Cadena.

Por otra parte, Enrique Pardo Hasche, que fue condenado por el secuestro del suegro de Andrés Pastrana, ha dado detalles al alto tribunal de sus conversaciones en prisión con el testigo Juan Guillermo Monsalve, su compañero de celda. (Ver Entrada).

Pardo es mencionado en la columna de Daniel Coronell del 8 de julio de 2018, 16 días antes del anuncio de indagatoria contra Uribe, en la que revela una conversación con Monsalve ocurrida el 22 de febrero de 2018. Esa grabación, hecha por Monsalve con un dispositivo oculto, fue realizada para probar que Cadena, por medio de Pardo Hasche, lo estaba presionando y amedrentando para que cambiara su declaración y favorecer al senador Uribe. (Ver La grabación del reloj).

Otra entrada de interés de Cadena a La Picota se da el 20 marzo y, según los registros oficiales, el acusado jurisprudente puso en el libro que el objetivo era reunirse únicamente con Juan Guillermo Monsalve Pineda. (Ver Registro).

Dos días después, el 22 marzo, Cadena pone en el libro de entrada que visita a Juan Guillermo Monsalve Pineda y se presenta como su abogado. Es importante aclarar que eso es falso ya que Cadena nunca ha sido apoderado de Monsalve Pineda. (Ver Libro oficial).

El 26 de marzo Cadena se identificó en la entrada de la prisión como abogado ahora de Pardo Hasche, del cual tampoco ha sido defensor. (Ver Inpec).

Irónico que se presente falsamente como el defensor ante la ley de estas personas cuando lo que está haciendo es rompiendo la misma.

Sobre todo, porque después de algunas de estas entradas existen grabaciones, legalmente obtenidas, de sus propias conversaciones hablando de los favores jurídicos ofrecidos al paramilitar Vélez, o cómo estaba utilizando a Pardo Hasche para el tema de Monsalve.

Estas y otras conductas en las que Cadena ha incurrido vienen siendo examinadas por la Fiscalía en tres procesos que no parecen avanzar. Ha pasado un mes desde de su segundo interrogatorio donde quedaron en evidencia sus contradicciones y faltas contra la ley, pero la Fiscalía aún no toma acción sobre este abogado pese a que, según Noticias Uno, está lista la imputación en su contra. (Ver Imputación).

Fuera de eso, Cadena se mueve con plena libertad entre Estados Unidos y Colombia, gracias a que tiene su visa vigente sin que importen las graves investigaciones que existen en su contra.

Extraño, en especial porque mientras frente a otras personas con investigaciones mucho menores la embajada de ese país ha actuado con prontitud y dureza para quitarles la visa y no permitirles que se refugien en el territorio estadounidense investigados por la justicia nacional, como debe hacerlo, en este caso Cadena sigue gozando del privilegio de refugiarse en Estados Unidos y se alterna entre ambos países mientras espera cada uno de los pasos de sus procesos.

Contradictorio, por decir lo menos.

Este es un caso complicado pero incuestionable. Uno en donde la evidencia es contundente y da para que le imputen al abogado del expresidente Uribe más de un delito y además una petición de medida de aseguramiento privativa de la libertad intramural, pero las consecuencias políticas de hacer esto parecen demorar la mano de la justicia que debe castigar.

@yohirakerman, [email protected]

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