Por: José Roberto Acosta

La caída de Martínez Neira

Gran júbilo causó la caída de Martínez Neira, que disfrazó de renuncia de la Fiscalía General de la Nación. Quedó en la historia como un oscuro personaje de la politiquería nacional, al ser el único con dos renuncias derivadas del control político y ciudadano, contando su renuncia del año 2000 para evitar su destitución fulminante por cuenta de la moción de censura en el Congreso.

Fracasó en su tarea de apagar el caso Odebrecht-Grupo Aval, desde que en 2015 fue preso Marcelo Odebrecht y desde que en diciembre de 2016 el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentara parte de las pruebas de los sobornos que habían ocurrido para lograr los contratos de Navelena y Ruta del Sol.

Quedó en ridículo intentando tapar la corrupción en Navelena el 5 de enero de 2017 cuando, pocos días después, le salimos al paso con el senador Jorge Enrique Robledo desenmascarando las irregularidades del crédito del Banco Agrario por $120.000 millones y que favorecía en $50.000 millones al Banco de Occidente, propiedad de su jefe, y en el que participó como abogado del proceso de estructuración del proyecto. En pocos días el procurador Fernando Carrillo emitirá el fallo definitivo sobre los miembros de la junta directiva que autorizaron ese crédito.

Quedó desprestigiado cuando se conocieron sus conversaciones con Enrique Pizano (q.e.p.d.), en donde quedó claro que él y sus jefes del Grupo Aval sí sabían de los sobornos y demás conductas ilegales de Odebrecht.

La condena de 11 años y nueve meses de cárcel al expresidente de Corficolombiana José Elías Melo desmoronó su estrategia de victimizar al Grupo Aval, con consecuencias graves para su jefe máximo, Luis Carlos Sarmiento Gutiérrez, a quien el juez penal pidió investigar, sumándose a las investigaciones que ya le adelantan el Departamento de Justicia de Estados Unidos y otras entidades de ese gobierno, al pliego de cargos de la Superintendencia de Industria y Comercio y al fallo popular del Tribunal Administrativo de Cundinamarca, que condena al pago de $800.000 millones a los socios de este entramado de corrupción.

Erró al posar de ministro de Justicia del actual gobierno, que terminó hecho trizas con la humillante derrota de las objeciones.

No pudo con sus trampas, con sus poderes, con sus amenazas y montajes. Su caída es un triunfo contra la corrupción.

@jrobertoacosta1 [email protected]

También le puede interesar: "Néstor Humberto Martínez y el caso Odebrecht: ¿Debe renunciar el fiscal?"

 

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2019-05-17T21:00:14-05:00

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