Por: Harry Sasson

La cocina más fácil

Esta semana les voy a dar un truco rápido y fácil, con el que es posible elevar el nivel de un plato en instantes. Se trata de las mantequillas compuestas, una de las grandes herencias de la cocina clásica francesa, junto con otras joyas galas como la bechamel y la demi glace.

No es más que mantequilla fresca y de buena calidad, batida y saborizada con cualquier ingrediente: ralladura de naranja, nueces, ajo, hierbas, pimienta, páprika, queso, olivas, limón… Tantos como alcance la imaginación. Luego, se reserva en la nevera para enriquecer cualquier plato, una pasta, por ejemplo, un filete, un pescado, unas verduras al vapor, unos huevos… En mi casa suelo tener al menos tres distintas y las utilizo para salir de apuros cuando no tengo mucho tiempo. Esta que sugiero lleva ajo, y prefiero cocinarlo antes de incorporarlo, ya sea con varias blanqueadas en leche o asándolos en el horno envueltos en papel de aluminio. Así entregará un rico y dulce sabor, sin opacar los demás ingredientes y sin dejar ese incómodo recuerdo en la boca.

 

MANTEQUILLA COMPUESTA DE HIERBAS Y AJO

INGREDIENTES
2 libras de mantequilla de vaca de buena calidad
2 cabezas de ajo
Jugo de 1 limón
1/2 taza de perejil liso finamente picado
1 cucharada de hojitas de orégano frescas
1 cucharada de tomillo fresco deshojado
1 cucharadita de estragón seco
1 cucharadita de pimienta negra partida
Gotas de salsa Worcestershire Lea & Perrins
Sal al gusto

PREPARACIÓN
Bata la mantequilla a temperatura ambiente e incorpore todos los ingredientes. Extienda sobre plástico de cocina, forme un rollo y cierre los extremos. Reserve en refrigeración.

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Harry Sasson

Cereal para Supermán

La dulce remolacha

El lado dulce del arroz

Pappardelle con coliflor y jamón serrano

De aquí y de allá