Por: Hernán Peláez Restrepo

La columna

Conversando con ese excelente periodista y conversador que es El Loco Álvaro Bejarano, le pregunté acerca de su columna y me respondió: “La periodística es susceptible de mejorar, la grave es la otra, la vertebral. Esa sí no tiene arreglo”.

Y así es. En la vida de una persona, la columna es fundamental para disponer de buena salud. Cuando uno tiene sobrepeso, lo primero que le advierten es el daño que se le hace a la columna y ni hablar de las hernias discales. En fin, que la columna es digna de ser consentida.

En el fútbol, los equipos tienen también su columna. Por eso, en el caso de Millos, que se prepara para iniciar el segundo torneo, logró conformar una columna seria, con jugadores de recorrido: Óscar Córdoba será el arquero, con muchos partidos jugados y una dilatada campaña por Argentina, Italia, Turquía y Colombia. I

ván Hurtado es el futbolista ecuatoriano con mayor número de juegos con su selección. Gerardo Bedoya, en el medio, experimentado, en compañía de Andrés Pérez puede formar un excelente núcleo de contención. Jonathan Estrada, el espigado y siempre bien perfilado jugador paisa, por la zona izquierda, resultó uno de los mejores en la campaña pasada. Y adelante, Milton Rodríguez, goleador con excelente carta de presentación por cuanto equipo pasó.

Así, después de conocer los nombres hay seis jugadores a quienes deben ayudar los Casierra, Rojas, Robayos, faltando un hombre de enganche o por lo menos más cercano a Milton.

Visto así, Millos armó en teoría una buena columna. Hace un tiempo, Gabriel Ochoa aseveraba que con un buen arquero y un  seguro y veterano zaguero central iba armando su equipo. Por eso, Centurión, Falcioni y Pascutini fueron jugadores de su plena confianza. Millos, por lo pronto, localizó un grupo de jugadores grandes en quienes deposita la esperanza de ganar algo.

Si alguien está preocupado por la edad de los seis mencionados, habría que decirle que su presencia no es para que se pensionen ni jubilen en Millos. Simplemente para que hagan un torneo corto de seis meses o un año, si se quiere, intentando conseguir algo.

 

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